Muchas gracias, Excélsior
Aún recuerdo con emoción mi primera colaboración para este importante medio. Fue el 8 de mayo de 2006. Así de rápido se fueron diez años en los que siempre asumí con mucha responsabilidad cada una de mis colaboraciones. Han pasado cualquier cantidad de eventos ...
Aún recuerdo con emoción mi primera colaboración para este importante medio. Fue el 8 de mayo de 2006. Así de rápido se fueron diez años en los que siempre asumí con mucha responsabilidad cada una de mis colaboraciones.
Han pasado cualquier cantidad de eventos deportivos y gracias a usted, nunca me sentí solo, a pesar de haber estado durante muchos días lejos de casa. Me acompañaron a mi primer Mundial en Alemania, hicieron junto a mí una complicada cobertura en la Copa América de Venezuela. Analizamos los Juegos Olímpicos de Beijing.
Viviendo en Sudáfrica intenté transmitirles los preparativos de aquel país previo a la Copa del Mundo. Ya en la competencia disfrutamos juntos lo que tanto nos apasiona. Empezamos en Johannesburgo con el partido inaugural, en el que empató México, y terminamos en la misma ciudad viendo cómo España levantaba el trofeo.
En 2011, las coberturas de la Selección Mexicana se volvieron cotidianas. En aquel entonces, arrancó la era del Chepo de la Torre, que con el paso del tiempo se volvió tormentosa, a tal grado que tuvimos que viajar al otro lado del mundo, hasta Oceanía, ya con Miguel Herrera como técnico, para estar cerca del Tricolor en el momento que consiguió el boleto para el Mundial de Brasil.
Los Olímpicos de Londres con todo y la medalla de oro conseguida por el Tricolor de Luis Fernando Tena fue otro de los eventos que, recuerdo, intenté plasmar de la mejor manera en este espacio.
Miércoles y sábados durante el Mundial de Brasil traté de explicarles lo difícil de una cobertura de tal magnitud en un país que nunca estuvo preparado. Pero aún así, traté siempre de emitir mi opinión con esa pasión que me caracteriza por el futbol.
El año post mundial no fue nada sencillo, fuimos a Chile y Estados Unidos. Nos quedamos con la frustración de ver a nuestra selección eliminada en fase de grupos de Copa América y en Copa Oro, a pesar del título, no quedamos satisfechos por el pobre nivel futbolístico.
Después vino otro cambio de técnico. Este año, afortunadamente, todavía me dio tiempo de contarles otra parte de estos veranos caóticos, pero apasionantes. Intensos, pero al mismo tiempo divertidos. Fuimos a la Copa América Centenario, nos volvimos a ilusionar y cuando menos nos lo esperábamos, nos sacudieron con tremenda goleada. Así como aquí transmití mis coberturas, también cuestioné y critiqué ciertas decisiones del futbol mexicano que nunca me parecieron. Elogié campeones y descalifiqué fracasos. Siempre dije lo que pensé y lo que sentí.
Hasta hoy lo hago, cuando el sentimiento es muy distinto al del 8 de mayo de 2006. Hoy, en común acuerdo con este periódico que durante toda mi vida vi en casa de mis abuelos, cierro una etapa laboral maravillosa e inolvidable.
Agradezco al licenciado Olegario Vázquez Aldir por haberme dado la oportunidad durante diez años de formar parte de un maravilloso equipo de trabajo.
A Pascal Beltrán del Río, director editorial de este periódico, mi gratitud por todo su apoyo y enseñanza.
Para ti, estimado lector, no me alcanza el agradecimiento por haber ido conmigo de un lado a otro. Por haber pasado junto a mí buenas, malas y regulares. Estoy seguro de que en algún momento nos volveremos a reencontrar.
Por siempre, gracias periódico Excélsior.
