Por la Copa que tanto se niega

Atrás debieron quedar las pruebas, los ensayos y experimentos. Es tiempo de presentar el mejor once, más allá de que el mismo se vaya a conformar de acuerdo a las exigencias que te presente el rival. Phoenix está ardiendo, el termómetro marca 43 grados centígrados. Su ...

Atrás debieron quedar las pruebas, los ensayos y experimentos. Es tiempo de presentar el mejor once, más allá de que el mismo se vaya a conformar de acuerdo a las exigencias que te presente el rival.

Phoenix está ardiendo, el termómetro marca 43 grados centígrados. Su estadio, que para mí es el más imponente de la Unión Americana, aguarda ya por México y Uruguay.

En su fachada de acero ya cuelga una manta que nos anuncia que aquí se va a jugar la Copa América Centenario.

A la vista, el debut del Tricolor en un torneo que históricamente se nos ha negado. Un trofeo que, por una o por otra, no lo ha podido conseguir nuestra selección.

Y eso mismo despierta, una vez más, la ilusión de que arranque una nueva aventura del Tricolor.

Hay motivos y creo que son suficientes para pensar que se puede cumplir con una historia distinta. Y entiendo a aquellos que piensen que el camino es complicado y tedioso. Nadie dijo que iba a ser fácil.

Hay rivales de gran nivel, basta con ver la nómina de cada uno. Futbolistas de experiencia y con trayectoria en las mejores ligas del mundo. Pero en esta ocasión la de nuestra selección no está alejada de lo mismo.

Con jugadores que no sólo juegan en buenos equipos, sino que además todos están teniendo minutos. Y eso de una u otra forma influirá de forma positiva en una selección que lo necesitaba.

A diferencia de otras ediciones de Copa América, en esta ocasión nuestra selección presenta lo mejor que tiene. Por más que en su momento no se haya querido decir que se presentaba una selección alternativa o una selección B.

La realidad es que en los últimos años el Tricolor no había presentado una baraja tan completa de futbolistas como en esta ocasión.

Juan Carlos Osorio tiene la posibilidad de encontrar variantes suficientes para que el combinado nacional despliegue un futbol vistoso, pero, sobre todo, efectivo.

Además de la calidad, el talento y la personalidad, esta selección cuenta con el apoyo de una siempre muy entregada y comprometida afición.

Algún día lo dijo Martino y hoy lo tenemos que confirmar: México va a ser local y eso, sin duda, debe ser un factor a considerar a favor del Tricolor.

Ahora es tiempo de que todo esto, tanto el trabajo como la capacidad, se refleje en la cancha.

Contra Uruguay, México tiene la obligación de ganar. Tiene que pensar en avanzar como primero de grupo para tratar de evitar en segunda ronda a la selección de Argentina.

No hay tiempo para más. El balón  comenzará a rodar en Phoenix y esperemos que termine para el Tricolor en Nueva Jersey.

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