Un nuevo verano para el Tricolor

Empieza otro caótico verano. De esos que se van entre aviones y hoteles. De esos que aprendí a disfrutar a pesar de la lejanía de casa. El verano ha comenzado, Atlanta se convierte en la primera de, esperemos, muchas escalas. El verano nos indica que en Georgia ya se ...

Empieza otro caótico verano. De esos que se van entre aviones y hoteles. De esos que aprendí a disfrutar a pesar de la lejanía de casa. El verano ha comenzado, Atlanta se convierte en la primera de, esperemos, muchas escalas.

El verano nos indica que en Georgia ya se sienten los 30 grados centígrados. Nos detenemos en el corazón de la ciudad para admirar su parque centenario, ahí donde en los Juegos Olímpicos de 1996 una bomba sacudió a propios y extraños.

A escasos metros está el ya vetusto Georgia Dome. Vetusto o antiguo para ellos, para los que tienen la posibilidad de decir que un estadio ha dejado de ser funcional después de 20 años de vida.

Por eso, hoy el Tricolor jugara aquí su último partido, los Halcones, equipo de la NFL, están por arrancar su última temporada en el que, para mí, sigue siendo un escenario maravilloso. Techado, cómodo y con capacidad para 70 mil aficionados.

No tarda en ser demolido, pero a escasos 30 metros ya levantan otro monstruo que será imponente y, simplemente, destellante.

Lleva nombre de auto de lujo, cuando la realidad es que parece una nave espacial. Con techo retráctil, todos los lujos y comodidades. El costo fue de 1.4 billones de dólares. Recibirá el Super Bowl de 2019 y, además, va a ser la casa de un nuevo equipo de la MLS.

Es, simplemente, la maravillosa infraestructura de un país de primer mundo.

Pero más allá de eso, Atlanta es otra vez la sede de un partido de la Selección Mexicana. Un partido que se debe traducir en un ensayo para Juan Carlos Osorio y sus jugadores.

Aún no tiene equipo completo, faltan por reportar los jugadores que militan en Portugal. Ellos aterrizarán en San Diego horas antes del partido ante Chile.

Pero distintas posiciones y muchas variantes deben ser puestas a prueba ante los paraguayos.

Qué mejor ensayo para ir aclarando la duda de quién será el portero que abra el torneo oficial.

Estos noventa minutos también deberán ser importantes para que Juan Carlos Osorio encuentre el entendimiento perfecto en zona defensiva. Sobre todo con sus centrales, quienes seguramente serán Reyes y Moreno.

Adelante no sé qué tanto pueda resolver el técnico nacional. Javier Hernández apenas aterrizó el jueves y viene de tomar unos días de vacaciones. Oribe Peralta lo hizo ayer y el otro referente de ataque no llegará hasta la próxima semana.

Ahí, quizá, tendrá que hacer algunas adecuaciones para no sufrir en la contundencia, pero sin aclarar mucho de lo que se quiere para la competencia oficial.

Los primeros noventa minutos del verano para el Tricolor están por arrancar, mismos que se traducen en los últimos noventa minutos de la selección en el Georgia Dome.

Aquí arranca todo y esperemos termine en Nueva Jersey sin importar la cantidad de aviones y hoteles. Lo importante es ver al Tricolor como campeón de un torneo que, simplemente, se nos ha negado.

Temas: