Vamos por el Mundial 2026
De repente, tenemos la mala costumbre de no valorar lo que se organiza en nuestro país. Hay veces que nos cuesta trabajo encontrar la proporción exacta para reconocer que algo se ha hecho bien. La edición 66 del Congreso de la FIFA, que se ha llevado a cabo en nuestro ...
De repente, tenemos la mala costumbre de no valorar lo que se organiza en nuestro país. Hay veces que nos cuesta trabajo encontrar la proporción exacta para reconocer que algo se ha hecho bien.
La edición 66 del Congreso de la FIFA, que se ha llevado a cabo en nuestro país, ha sido un evento digno de valorar y reconocer. Fueron horas y días entre dirigentes que se reunieron una y diez veces para solucionar los problemas que en los últimos años han manchado este maravilloso deporte, pero no sólo eso, el Congreso ha tenido un mensaje muy claro: México quiere organizar el Mundial de 2026. Aunque una cosa es querer y otra cosa es poder.
¿En verdad México, en diez años, podrá organizar su tercer Mundial? ¡Por qué no! Pensemos positivo, creamos en nosotros y en nuestro trabajo. Olvidemos las críticas y basemos nuestra confianza en esos hombres que tienen la posibilidad de seducir a los dirigentes de la FIFA.
Es cierto que en algún momento del proceso de elección tendremos que ser honestos y darnos cuenta de que, seguramente, habrá que compartir la candidatura con Canadá y Estados Unidos.
Es evidente que si nuestros vecinos, y me refiero a Estados Unidos, se proponen organizar una Copa del Mundo, la pueden lograr de un día para el otro sin tanto o mucho esfuerzo.
Tienen la infraestructura y la economía, pero quizá les falta la experiencia y la pasión que aquí nos sobra en todos los niveles.
En el caso de Canadá sucede algo similar, ya que pueden tener el poder económico y la infraestructura, pero ellos sí están lejos de entender la pasión que genera este deporte.
Gran ventaja con la que sí cuenta nuestro país. Existe la pasión y la experiencia, pero habría que trabajar en transporte y pulir detalles en estadios. Detalles que, con esfuerzo y compromiso, se pueden lograr.
Al tiempo, México tiene de aquí a 2020 para, en verdad, presentar una candidatura seria que convenza a los dirigentes de la FIFA. Esto debe incluir estadios nuevos o remodelados que cumplan con los requisitos. Para mí no es un tema tan complicado, pues ya se tienen varios de primer mundo.
En cuanto al transporte, las vías de comunicación no deben ser un impedimento para las miles de personas que se dan cita a una justa mundialista. Éste quizá sea el detalle más complicado.
Y otro punto clave es la capacidad hotelera de algunas plazas. Sabemos que no es problema para las principales ciudades, pero sí puede llegar a ser un impedimento para Torreón o Aguascalientes, por mencionar sólo dos sedes con estadios nuevos.
Se habla también de la posibilidad de que esta organización sea compartida con Estados Unidos y, posiblemente, hasta con Canadá, situación que no me termina de convencer. Esparcir de tal manera una fiesta puede perjudicar en el espectáculo y la comodidad de futbolistas, dirigentes y aficionados.
Comienza nuestro país una carrera complicada, pero no imposible con el objetivo de organizar el Mundial de 2026. Por lo menos de inicio, creo que se cumplió con una buena organización del Congreso 66 de la FIFA.
