Receta perfecta

En el deporte siempre existe la posibilidad de desafortunados accidentes, momentos en los que los atletas sufren lesiones que los alejan por mucho tiempo, es parte del riesgo que se corre, es inevitable, ya sea a nivel amateur o a nivel profesional. El sábado, en el ...

En el deporte siempre existe la posibilidad de desafortunados accidentes, momentos en los que los atletas sufren lesiones que los alejan por mucho tiempo, es parte del riesgo que se corre, es inevitable, ya sea a nivel amateur o a nivel profesional.

El sábado, en el estadio BBVA, durante el encuentro entre Monterrey y el América, ocurrió uno de esos momentos, cuando el uruguayo de las Águilas, Brian Rodríguez, se lastimó una rodilla tras una acción con el lateral Jesús Gallardo, que, luego de un contacto, cayó encima del delantero americanista causando una fuerte lesión que lo mantendrá fuera de las canchas por varios meses.

Al instante de saber que la situación era seria, Rodríguez reclamó al rival, que fue increpado por los compañeros del jugador caído. La jugada se revisó en el VAR y se determinó que no ameritaba una sanción para el seleccionado nacional.

Pero la cosa no se quedó en la cancha, al término del encuentro los reclamos americanistas continuaron, en un video se puede ver y escuchar al capitán, Jonathan dos Santos, acompañar a Rodríguez, al mismo tiempo que declara que Gallardo lesionó de manera intencional a su coequipero, incluso lanza amenazas. Peor aún, el presidente del club de Coapa, Santiago Baños, fue a buscar al futbolista del Monterrey a los vestidores y tuvo que ser contenido por sus propios jugadores.

Según elementos del América, Gallardo se la pasó amenazando al uruguayo durante el encuentro, dicen que en más de una ocasión le dijo que lo iba a lesionar, hasta cumplir el cometido con la tan comentada acción en la que, tras un córner, sale a buscar al elemento americanista y, tras el contacto, pisa el balón perdiendo el equilibrio, para luego caer encima de la pierna de su rival.

Yo no dudo que Gallardo pudiera haber dicho aquello de que se le acusa, pero eso no es algo nuevo en el futbol, en la cancha se dicen muchas cosas y es cierto que hubo un pique entre ambos, pero eso no es prueba de nada; en mi opinión, ante la prueba de mayor contundencia, la jugada en sí, en la que, si el elemento de Monterrey hubiera querido lesionar a su rival, lo habría pateado o golpeado, lo que ocurrió fue desafortunado, pero, tras ver la acción una y otra vez, no encuentro evidencia de una agresión o de algo que ameritara ni una tarjeta amarilla, incluso ni siquiera ve en dónde está la pierna del oponente, pierde el paso al pisar la pelota, se trata de agarrar de él y, por mala suerte, cae encima de su pierna.

Pero como ahora lo que vende es la polémica y es más sencillo encender el debate que analizar lo que sucede en la cancha, un accidente se ha convertido en el tema de conversación principal tras la jornada. Si a eso le agregamos las incendiarias palabras de Dos Santos y el actuar penoso de Baños, entonces tenemos la receta perfecta para un escándalo.

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