Nueva época

El deporte mexicano vivió un fin de semana espectacular, gracias a la gran actuación del equipo nacional de clavados. Nuestros clavadistas se llevaron seis preseas en la Copa del Mundo que se celebró en la fosa de Guadalajara. México fue el único país capaz de evitar ...

El deporte mexicano vivió un fin de semana espectacular, gracias a la gran actuación del equipo nacional de clavados. Nuestros clavadistas se llevaron seis preseas en la Copa del Mundo que se celebró en la fosa de Guadalajara.

México fue el único país capaz de evitar la barrida de preseas doradas por parte de China, que una vez más demostró por qué es la máxima potencia de esta disciplina. Los chinos dominaron en ambas ramas, ganando 12 medallas, siete de las cuales fueron de oro, solamente en dos pruebas no se quedaron con el primer lugar, y ahí apareció el talento de los nuestros, que lograron el primer lugar en el trampolín sincronizado varonil, con Osmar Olvera y Juan Celaya, y también en la plataforma individual con Randal Willars.

A esas dos medallas de oro se sumaron cuatro de plata, y de esa manera México se ubicó en el segundo lugar del medallero.

Ya es una costumbre que en Copas del Mundo, Campeonatos del Mundo, Juegos Centroamericanos, Panamericanos u Olímpicos, los clavadistas en ambas ramas suelan obtener grandes resultados, razón por la que, a diferencia de la mayoría de los deportes, en éste llevan años de estar en la élite, obvio no al nivel de China, pero sí como protagonista regular de las justas de mayor importancia.

Todo esto ha venido sucediendo a pesar de que, por años, la Federación de Natación no hizo un buen trabajo, sumida en los malos manejos de su expresidente Kiril Todorov (que sigue enfrentando un proceso legal por peculado); de las asociaciones que con tal de sacar partido lo apoyaron por mucho tiempo; además de las constantes grillas entre grupos que disputaban el control de los clavados, dejando en medio a los atletas, quienes sin importar las circunstancias se han mantenido trabajando, sin recibir en muchos casos el apoyo para poder competir ante los mejores del mundo.

La disputa interna trajo consecuencias, y finalmente World Aquatics, organismo rector de la natación, decidió desconocer a Todorov, quien, sin embargo, con el apoyo de la Conade, vía su extitular, Ana Guevara, buscó mantenerse al frente del organismo.

Eso llevó a que, incluso unos días antes del evento en Guadalajara, se pusiera en duda que nuestros deportistas pudieran utilizar los colores nacionales, nuestra bandera y el himno nacional en caso de ganar alguna prueba.

Por fortuna, eso quedó atrás, con la conformación de una nueva federación. Uno se imagina lo que sería el deporte mexicano si las circunstancias fueran otras, con un sistema sin corrupción e incompetencia.

En el caso de los clavados, esto no ha afectado como en otros, pero es un hecho que los clavadistas podrían haber conseguido todavía un número mayor de preseas internacionales si hubieran tenido una federación sin personajes que se sirvieron de ella para satisfacer sus intereses.

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