Mucho por mejorar
• Les falta roce internacional a nuestros clubes y a sus jugadores, se extraña la participación en los torneos sudamericanos

Juan Carlos Veraza
El deporte por nota
Unos días después, el golpe al futbol mexicano fue mucho más duro. En esta ocasión, con la paliza que el Barcelona le propinó a los Pumas en el partido por el Trofeo Joan Gamper. En el histórico Camp Nou, el cuadro local no tuvo piedad del cuadro universitario, que nunca opuso resistencia y que, desde temprano, entregó el resultado.
Es cierto que un resultado no muestra en su totalidad lo que una liga es, son muchos los factores que se deben tomar en cuenta para hacer un juicio sobre lo competitivo que es el futbol de nuestro país. Pero tampoco se puede negar que un compromiso como el del domingo sirve como parámetro para entender en dónde se encuentra la liga local y sus clubes, en comparación con lo mejor que el futbol alrededor del planeta puede ofrecer.
En el caso del duelo en la ciudad condal del domingo, los locales lo vieron como algo más que un amistoso, fue su último ensayo previo al debut en liga el próximo domingo, y eso trajo como resultado que la diferencia de nivel se viera más grande. Aun siendo un amistoso, para los jugadores culés fue un duelo que tomaron con toda la seriedad, mucha más que la que Chelsea, Manchester City, Juventus y Madrid pusieron en los encuentros contra América y Chivas en EU; en cambio, los jugadores de la Universidad se vieron rebasados por el momento, quedó en evidencia su nerviosismo desde el silbatazo inicial, nunca se vieron ni cerca del nivel de sus rivales; y lo mismo ocurrió en la banca, mientras el entrenador del Barcelona hizo los movimientos necesarios, Andrés Lillini no entendió la magnitud del encuentro y lo quiso jugar como si fuera ante un rival de la Liga MX, la falta de experiencia se pagó cara.
Es evidente que el futbol mexicano no es tan malo como el marcador del Camp Nou podría indicar, pero tampoco es tan bueno o cercano a la elite mundial, como muchos, especialmente directivos del futbol nacional e incluso algunos periodistas deportivos, afirman.
Les falta roce internacional a nuestros clubes y a sus jugadores, se extraña la participación en los torneos sudamericanos. Muchos de los extranjeros que aquí juegan están muy lejos del nivel “europeo” y los jugadores nacionales no están tan bien preparados para enfrentarse a escenarios como el del domingo, por más amistoso que era el partido.
Es momento de entender en dónde está posicionada la Liga MX, aceptar que hay mucho por mejorar, aprender de los errores y no seguir pensando que el actual camino que lleva es el correcto.