Miedo a dar el salto

A menos de dos meses del fracaso de la Selección Nacional en el Mundial de Qatar y hay personas en México que siguen creyendo lo que se les vende sobre el futbol mexicano, es increíble ver y no sólo a aficionados, también a colegas seguir tragándose el cuento de que ...

Juan Carlos Veraza

Juan Carlos Veraza

El deporte por nota

A menos de dos meses del fracaso de la Selección Nacional en el Mundial de Qatar —y hay personas en México que siguen creyendo lo que se les vende sobre el futbol mexicano—, es increíble ver y —no sólo a aficionados, también a colegas— seguir tragándose el cuento de que nuestra liga es de alto nivel.

Ni un golpe tremendo como el que significó que el Tri no sólo no llegó al quinto partido, ahora ni siquiera disputó el cuarto, le abre los ojos a aquellos que viven en la burbuja de la Liga MX, esa burbuja que ha sido defendida por muchos a capa y espada, aquellos que siguen gritando a los cuatro vientos que nuestro campeonato está entre los mejores y que cada que un jugador mexicano suena para irse a una liga europea que no se encuentra entre las llamadas cinco más poderosas del mundo, declaran, sin empacho, que mejor se quede en México.

El ver a un jugador como Luis Chávez, necio en el buen sentido de la palabra, cruzar el Atlántico, en lugar de quedarse estancado en México, es reconfortante, ya que podría servir de ejemplo a otros a soñar en grande, a ser ambiciosos y a no conformarse con triunfar en el torneo local.

Pero como ya escribí, hay quienes, en lugar de aplaudir esa mentalidad, lo critican, en algunos medios llegaron a cuestionar la calidad de Chávez con tal de desprestigiarlo, y todo porque prefiere irse a una liga europea en lugar de aceptar ir a Rayados, como si jugar en Monterrey fuera el pináculo de su carrera; y no pretendo decir que, para el nivel local, jugar con la institución regia no signifique algo, pero, siendo sinceros, en el universo del futbol, el equipo de Víctor Vucetich está a años luz de tener relevancia internacional, ni siquiera aquí es un ganador constante, lleva un título de liga en más de una década, pero al parecer, para ciertos colegas, Chávez está dejando escapar la oportunidad de su vida por mantener vivo su sueño de emigrar.

Cuando escucho comentarios así no me sorprende que un jugador del talento de Alexis Vega haya rechazado irse a Europa; aquí se les vende la idea errada de que lo mejor para su carrera es jugar en un club grande de México, como es Chivas, y conformarse con ser la estrella de una institución que participa en una liga de segundo plano en lugar de intentar crecer como futbolista.

Entiendo que otras cosas juegan un papel en una decisión así, entre ellas, una muy importante, que es el dinero, ya que, en casi el 100% de los casos, irse al Viejo Continente va a significar ganar menos, pero ese sacrificio momentáneo puede ser la gran oportunidad de trascender de manera internacional, incluso podría ser la única.

Pero si algo nos ha enseñado la historia es que son pocos los dispuestos a dar el salto. Razón por la que únicamente hemos tenido dos cracks mundiales y un puñado de jugadores que han triunfado más allá de nuestras fronteras.

Temas: