Factores políticos

El ciclo olímpico rumbo a París no fue sencillo para muchos de nuestros atletas, que batallaron para recibir el apoyo adecuado del organismo gubernamental al frente del deporte. No pretendo decir que la Conade los dejó desamparados, pero sí es cierto que a muchos no ...

El ciclo olímpico rumbo a París no fue sencillo para muchos de nuestros atletas, que batallaron para recibir el apoyo adecuado del organismo gubernamental al frente del deporte. No pretendo decir que la Conade los dejó desamparados, pero sí es cierto que a muchos no sólo no los cobijo, incluso también se convirtió en su enemigo. Además de la falta de apoyo de Ana Gabriela Guevara, esos atletas enfrentaron el obstáculo de sus propias federaciones.

Eso nos hacía pronosticar que sería muy complicado que la delegación nacional pudiera conseguir un número mucho mayor de medallas de las obtenidas en  Río y Tokio. Pero el deporte mexicano no logró mantener la inercia positiva tras lo ocurrido en Londres 2012, cuando alcanzó su mayor cantidad de medallas fuera de casa (y segunda en la historia, detrás de México 68), y ha tenido una regresión evidente, gracias a varios factores, como que los recursos que el gobierno le otorga han ido disminuyendo con el paso de los sexenios, a que no se ha logrado incentivar a la iniciativa privada para que invierta, a la corrupción y a que las dos personas que han manejado la Conade tras Londres 2012 fracasaron de manera rotunda.

Por ello fue irresponsable de Guevara pronosticar diez medallas en París sin decir, al menos, en qué pruebas, y ahora cuando esa cantidad se ve muy difícil de conseguir, ha sucedido lo esperado, avienta la culpa a los atletas, declara que se han perdido medallas, sin asumir ninguna responsabilidad mientras se pasea por París; incluso al ser cuestionada por la polémica en la Federación de Natación se atrevió a decir que les dará el dinero de las becas a los atletas no porque tengan la razón, sino porque la justicia la está obligando.

Sus desafortunadas palabras tuvieron respuesta inmediata de María José Alcalá, presidenta del Comité Olímpico Mexicano, que dijo que la titular de Conade nunca construyó el sistema propicio para que el deporte mexicano le diera lo necesario a todos sus representantes.

No es sorpresivo ver lo que ha sucedido con Guevara al frente de Conade, está en ese puesto gracias a lo hecho como atleta, y no a su capacidad como servidora pública. El problema es que, al parecer, podría suceder lo mismo con los nombres de Rommel Pacheco y especialmente el de Moisés Muñoz que se manejan como candidatos importantes; ninguno con experiencia en la administración deportiva.

De nueva cuenta, factores políticos son los que pesarán en la decisión de la elección del nuevo titular de la Conade. Espero que, al menos, la persona que asuma el importante cargo no anteponga sus intereses personales a los de los atletas mexicanos, y sepa generar un mejor ambiente entre el organismo, el COM y los deportistas que necesitarán de su apoyo.

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