El más grande

Wimbledon está de regreso, el torneo de tenis más famoso ha iniciado. Ahí Novak Djokovic buscará su vigésimo cuarto título de Grand Slam, y su octavo trofeo en el sagrado pasto londinense, en caso de conseguirlo, alcanzará a Roger Federer como los hombres que en más ...

Juan Carlos Veraza

Juan Carlos Veraza

El deporte por nota

Wimbledon está de regreso, el torneo de tenis más famoso ha iniciado. Ahí Novak Djokovic buscará su vigésimo cuarto título de Grand Slam, y su octavo trofeo en el sagrado pasto londinense, en caso de conseguirlo, alcanzará a Roger Federer como los hombres que en más ocasiones han conquistado el importante certamen.

Mientras el serbio se mantiene vigente, ganador de los dos primeros grandes eventos del año, y podría quedarse con los cuatro en 2023, el maestro suizo se adapta a su vida afuera de las canchas, como un hombre de negocios, filántropo, e imagen de un deporte al que él ayudó a convertir en uno de los preferidos de millones de personas.

Ambos se han encontrado por unos cuantos años en el debate, junto a Rafael Nadal, sobre quién es el mejor de todos los tiempos, ante el récord de Grand Slams del serbio, además de sus triunfos en los Masters 1000, parece ilógico debatir acerca del más ganador de la historia en la rama varonil, si sumamos todos los eventos de mayor relevancia en el circuito de la ATP, nadie supera lo hecho por Nole; Federer se ha quedado bastante atrás en esa sumatoria de trofeos conquistados entre los cuatro Slams y los nueve Masters 1000.

El martes, el ganador de 103 títulos a nivel profesional, estuvo presente en la mítica cancha central del All England Law Tennis and Croquet Club, para presenciar en el palco de honor junto a la princesa de Gales, Kate Middleton, el partido de su viejo rival Andy Murray; cuando fue presentado se llevó la ovación del día, que quizá será la del torneo. Esa imagen le dio la vuelta al mundo, y propició que alguien me preguntara si es el más grande de la historia, a lo que respondí que sí.

Dejé en claro que eso no necesariamente significa el mejor, aunque Djokovic no lo ha rebasado en títulos totales (incluso será difícil que logre superar el récord de 109 de Jimmy Connors), sí tiene la marca que, para muchos, es el parámetro para medir al mejor. Pero una cosa es simplemente ganar, y otra es hacerlo como lo ha realizado Federer.

En eso basé mi respuesta, en que no sólo brilló en las canchas, fue un ganador, y obtuvo prácticamente todos los triunfos más importantes, pero, además, lo hizo siendo un caballero, respetando a rivales, jueces y aficionados por igual; rara vez mostró enojo y nunca puso excusas o haciendo algo que rayara en lo antideportivo. Fuera de las canchas también ha sido un ejemplo, ya sea en lo familiar, en lo empresarial, en lo humanitario, o en la sencillez. Por algo fue votado 19 años consecutivos como el preferido por los aficionados, y siempre fue el más respetado entre sus colegas.

La grandeza no se trata de ser el más ganador, para ser el más grande hay que sumar otros aspectos y Federer no tiene competencia, el tenis, y el deporte en general, no podrían tener a un mejor embajador que a su Majestad.

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