Destino similar
El futbol mexicano sufrió dos tremendos reveses en las pasadas semanas, primero con la eliminación de la selección sub20, que quedó fuera del Mundial juvenil y de los próximos Juegos Olímpicos, misma suerte que enfrentó el fallido proceso de la selección mayor ...

Juan Carlos Veraza
El deporte por nota
El futbol mexicano sufrió dos tremendos reveses en las pasadas semanas, primero con la eliminación de la selección sub-20, que quedó fuera del Mundial juvenil y de los próximos Juegos Olímpicos, misma suerte que enfrentó el fallido proceso de la selección mayor femenil, que se quedó con las ganas de ir a la Copa del Mundo, y al magno evento que se llevará a cabo en París, durante 2024.
Ese par de fracasos trajo consigo repercusiones en la FMF. El organismo encabezado por Yon de Luisa decidió responder a lo ocurrido con la salida del técnico de la sub-20 Luis Ernesto Pérez, y con los despidos a nivel directivo, de los encargados del proyecto de Selecciones Nacionales: Gerardo Torrado e Ignacio Hierro. De manera increíble, por el momento, la entrenadora del equipo femenil, Mónica Vergara, sigue en su cargo, a la espera de la reestructuración del organismo y de que llegue alguien que se encargue de los seleccionados de mujeres.
La salida de los tres, especialmente la de Torrado, era algo que muchos aficionados y periodistas pedían a gritos, incluso antes de estas dos eliminaciones, el proceso de Gerardo Martino al frente del tri mayor causaba malestar, y generaba comentarios en contra del ahora exdirectivo. Y con lo ocurrido recientemente, se veía difícil su permanencia, algunos pensábamos que podría haber aguantado hasta Catar, y ya viendo el resultado de la selección en el Mundial, la Femexfut tomara su decisión, pero el adiós llegó mucho antes.
El que se mantiene firme, gracias al apoyo de varios dueños (obviamente, de manera fundamental, el de Emilio Azcárraga), es De Luisa, una figura polémica, por su nexo directo con Televisa, empresa dueña del América, que no permite verlo como alguien que pueda tomar decisiones sin la injerencia directa, por lo menos del propietario de las Águilas. Mientras tanto, tiene su empleo seguro de aquí hasta diciembre que culmine la justa mundialista.
Pero el tema de las Selecciones Nacionales va más allá de estos personajes, que, sin lugar a duda, han fallado en su trabajo; el problema es de raíz, como tantas veces lo he expuesto en esta columna. Mientras las bases de nuestro futbol sigan siendo las mismas, tendremos una casa de naipes, que, con cualquier viento débil, se puede caer. Se necesitan cambios estructurales que permitan la generación de mayor talento joven, que pueda abastecer todas las categorías; se requiere de un trabajo en fuerzas básicas, que permita el debut de jugadores jóvenes, pero preparados para ser parte de un primer equipo. En el caso de las damas, no basta con tener una liga, es fundamental que los procesos sean adecuados, y que las filias o fobias no determinen a las seleccionadas, para así aprovechar el todavía escaso talento de alto nivel que se tiene en México.
Las historias de Torrado, Hierro y Pérez (y seguramente de Vergara) ya las conocemos, y si nada cambia, en un futuro, aquellos o aquellas que ocuparán su lugar, seguramente sufrirán un destino similar.