Brillantes
El segundo Grand Slam del año llegó a su fin, con las coronaciones del histórico Rafa Nadal, y de la sensacional Iga Swiatek. Lo ocurrido en la arcilla de la capital francesa ratificó un par de cosas: el lugar del español como el máximo ganador de Grand Slams en la ...

Juan Carlos Veraza
El deporte por nota
El segundo Grand Slam del año llegó a su fin, con las coronaciones del histórico Rafa Nadal, y de la sensacional Iga Swiatek. Lo ocurrido en la arcilla de la capital francesa ratificó un par de cosas: el lugar del español como el máximo ganador de Grand Slams en la rama varonil (tercero en total, hablando de individuales, sólo detrás de Margaret Court y Serena Williams), y que no haya por el momento mejor jugadora en la WTA, que la joven polaca.
Para comenzar con las damas, vale la pena destacar lo realizado por Swiatek, que llegó a París como la gran favorita para quedarse con el trofeo Suzanne Lenglet, y no decepcionó, a pesar de que la presión a veces puede ser demasiada para una jugadora que apenas tiene 21 años. Es cierto que ya había ganado con anterioridad una final disputada en la Philippe Chatrier, pero en aquella ocasión, no llegó como número uno del planeta ni como la candidata de la gran mayoría de los expertos y analistas, ése fue el primer torneo que ganó en su carrera. Eso de poco importó una vez que saltó a la cancha, ahí mostró la misma superioridad que ha venido enseñando en el circuito profesional desde hace ya varios meses. En los siete partidos que disputo para consagrarse monarca de Roland Garros por segunda ocasión, la nacida en Varsovia dominó a cada una de sus rivales, cediendo únicamente un set en todo el evento, para después barrer con la competencia a partir de cuartos, derrotando a tres jugadoras del top 20: Jessica Pegula, Daria Kasatkina y Coco Gauff sin problemas, ninguna de ellas pudo siquiera ganarle cuatro games en ninguno de los seis sets que necesitó para eliminarlas.
Con la victoria del sábado, Swiatek llegó a 35 consecutivas, empatando la mejor marca de la WTA desde el 2000; ha ganado seis torneos consecutivos: incluyendo cuatro Masters 1000, y el magno certamen francés; además de sumar 16 triunfos seguidos en arcilla. Esto para afianzarla como número uno del ranking mundial, en donde, por el momento, tiene casi el doble de puntos que su más cercana perseguidora.
Nadal retomó su corona en París, ganando por decimocuarta ocasión la Copa de los Mosqueteros; nadie ha ganado tantas veces el mismo Grand Slam, y se convirtió de paso en el más veterano en obtenerla. Ha ganado 112 partidos de 115 disputados en el torneo más importante que se disputa en arcilla. Con la victoria ante Casper Ruud, culminó una participación en la que eliminó a cuatro top 10 del ranking ATP para así llegar a 92 títulos en su ilustre carrera, y lo logró superando problemas físicos que le aquejan desde hace mucho tiempo, fincando el éxito en su enorme talento y su fortaleza mental sin igual. Sumó su segundo Grand Slam del año, tras ganar en Australia, y ha ganado en total cuatro eventos en 2022 para seguir acumulando semanas consecutivas entre los 10 primeros del ranking ATP, posición que no abandona desde 2005. La reina y el rey de Roland Garros culminaron una brillante participación, sin dejar alguna duda sobre el merecimiento de sus triunfos.