Buscando a la nueva generación
El tenis vive un momento curioso, los jugadores mejor colocados en la lista de la ATP rebasan los 30 años, pero el paso del tiempo les ha comenzado a cobrar factura, razón por la cual el dominio que han tenido en el circuito profesional corre el riesgo de desaparecer. ...

Juan Carlos Veraza
El deporte por nota
El tenis vive un momento curioso, los jugadores mejor colocados en la lista de la ATP rebasan los 30 años, pero el paso del tiempo les ha comenzado a cobrar factura, razón por la cual el dominio que han tenido en el circuito profesional corre el riesgo de desaparecer. Aunque, por el momento, estos veteranos se aferran a estar en lo más alto de la clasificación.
Históricamente, cuando un tenista llega a la tercera década de vida, su nivel suele ir en decadencia y los más jóvenes toman la estafeta para convertirse en los mejores del mundo. Pero en la actualidad Roger Federer, Rafa Nadal, Novak Djokovic, Andy Murray y Stan Wawrinka continúan ganando la mayoría de los torneos más relevantes del orbe.
De hecho, este año Federer y Nadal se han quedado con los tres Grand Slams disputados, además de un número importante de los Masters 1000 que se han llevado a cabo. Esto a pesar de que ambas leyendas se perdieron parte importante de 2016 tras batallar con lesiones y muchos pensaban que sus mejores días habían pasado.
Pero su amor al deporte, la dedicación y profesionalismo han permitido que no sólo sigan jugando a alto nivel, también han propiciado esta temporada de ensueño, que incluso los tiene peleando por el número uno del ranking y que hoy tiene de regreso al nacido en Mallorca en lo más alto del escalafón del tenis, con Federer como su adversario más importante para terminar el año en esa posición de privilegio.
Lo ocurrido durante todos estos años es una muestra del enorme talento de estos jugadores y también de otro factor, la incapacidad de los nuevos valores por dar el salto de calidad para romper con esta hegemonía. Claro que han pasado muchos tenistas con enorme capacidad por la ATP, muchos que se mantienen bien colocados en la siembra, pero que, por diversas razones, no han podido alcanzar su potencial. Sin poder reunir los ingredientes necesarios para encontrar la regularidad suficiente y así competir de manera consistente con los cinco maestros.
Aunque, como ya escribí al inicio de esta columna, el dios Cronos está por lograr lo que el resto de los jugadores de la ATP no han podido. Federer ya ha tenido que limitar la cantidad de torneos disputados, Nadal, a pesar de que ya es el nuevo rey de la clasificación mundial, no ha podido alcanzar las semifinales de ningunos de los grandes eventos que ha disputado en el último mes y medio, Murray tuvo que dar un paso al costado en los recientes torneos y tanto Djokovic como Wawrinka no jugarán el resto de la temporada.
Algunos jóvenes dan muestra de querer asumir un rol protagónico, entre ellos Alexander Zverev, ganador de dos Masters 1000, incluyendo su victoria sobre Federer en la Rogers Cup, hace un par de domingos.
Será interesante observar quiénes se suman al alemán en el intento por convertirse en la nueva generación de estrellas del deporte blanco.