Sin duda es un clásico

En el futbol existen enfrentamientos que con el paso del tiempo se transforman en rivalidad e inclusive los que por diferentes motivos alcanzan el calificativo de clásico. Entendiendo que cada país tiene un partido reconocido como el de mayor tradición, también existen ...

Juan Carlos Veraza

Juan Carlos Veraza

El deporte por nota

En el futbol existen enfrentamientos que con el paso del tiempo se transforman en rivalidad e inclusive los que por diferentes motivos alcanzan el calificativo de clásico. Entendiendo que cada país tiene un partido reconocido como el de mayor tradición, también existen otros duelos que significan algo especial para los aficionados y que reciben mayor atención a otros.

Ese es el caso del América ante Universidad, dos instituciones que desde hace años se han visto las caras en nuestro campeonato. Han pasado más de cinco décadas de su primer partido oficial y desde entonces su relevancia ha crecido a tal grado, que cada que juegan entre ellos aparece el debate sobre si ya es un partido clásico.

Para muchas personas ese calificativo sólo le corresponde al Clásico Nacional, situación que no comparto. En Europa existen Derbys ¿por qué aquí no?, aunque cada postura se debe respetar, en mi caso soy de los que opinan que Pumas-América es un clásico.

Para empezar, el interés que despierta ya es a nivel nacional, ambos equipos gozan de mucha popularidad y también el aficionado que no sigue a ninguno de los dos tiene a esos duelos a tomar en cuenta. Eso sirve para que deje de ser un simple partido entre rivales citadinos, su alcance rebasa al Distrito Federal.

Otra razón que me hace pensar así, es que hablamos de instituciones que se encuentran entre las máximas ganadoras de títulos. En más de una ocasión jugaron partidos en instancias definitivas, generando momentos que quedaron grabados en la memoria colectiva de quienes siguen este deporte.

Cómo olvidar las tres finales que disputaron. El primer gran recuerdo que tengo en el Estadio Azteca fue el partido de ida de la final de 1985. Se vivió una increíble pasión, que aumentaría tras aquel polémico tercer partido en Querétaro, que le dio el título a las Águilas.

Tres años después se vieron las caras en la misma instancia, distinto marcado global, mismo resultado, las Águilas derrotaron a los Pumas para seguir encendiendo la rivalidad. Para que todavía llegara un enfrentamiento más, en 1991 por fin la Universidad cobró revancha con el famoso gol de Ricardo Ferretti.

Los protagonistas saben de su relevancia, no es un partido más aunque en ocasiones pretendan minimizar su importancia. Varios de los futbolistas que estarán participando este sábado, crecieron en las fuerzas básicas enfrentándose, por lo que una vez llegados al plantel de primera ya tienen el odio deportivo muy arraigado.

Para muchos aficionados de ambos equipos no hay partido más importante en el calendario que éste. Incluso la pasión llega a desbordarse transformando el choque en uno de alto riesgo.

Ingredientes no faltan, historia, broncas, finales y la pasión que únicamente pocos encuentros de futbol despiertan, no tengo duda, América ante Pumas es uno de los grandes clásicos del país.

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