Recapitulación

Al culminar prácticamente el primer tercio del torneo Apertura 2018, se podría considerar que el arbitraje ha tenido un regular desempeño, con pronunciadas bajas, sobre todo en aquella primera jornada, en donde se pronosticó un pésimo torneo, pues hubo decisiones que ...

Al culminar prácticamente el primer tercio del torneo Apertura 2018, se podría considerar que el arbitraje ha tenido un regular desempeño, con pronunciadas bajas, sobre todo en aquella primera jornada, en donde se pronosticó un pésimo torneo, pues hubo decisiones que influyeron en el resultado y conducción de los juegos, incluso rompiéndose las reglas en forma flagrante, trayendo como consecuencia que varios árbitros fueran “parados”, al defraudar a la Comisión que les había dado la confianza y el honor de abrir el certamen, como fueron los casos de Diego Montaño, a quien pararon tres jornadas; Roberto Ríos Jácome, con cuatro sin arbitrar; Jorge Isaac Rojas, con dos semanas sin actuar, y José Alfredo Peñaloza, quien no ha vuelto a actuar en Liga MX por aquel Toluca-Monarcas, pero lo hará hoy en Copa MX en el Santos-Pachuca. 

Sin embargo, no ha sido todo negativo, ya que varios silbantes se han aplicado, como Jorge Antonio Pérez, quien ligó seis jornadas actuando, destacando sus trabajos en América-Monterrey y en el Santos-Tigres, al sancionar tres penales contra el equipo local (no se ve eso todos los días), habiendo una mancha en su labor al conceder el tercer gol de los laguneros, no obstante haber un empujón en la barrera al ejecutarse el tiro libre.

Siguiendo con las buenas actuaciones, es menester mencionar aquella del árbitro mundialista César A. Ramos, en el Toluca-Chivas, pero que fue “parado” por hacer declaraciones (que no están permitidas) del comportamiento del portero Alfredo Talavera; después mantuvo su buen nivel en el Clásico Tapatío, Atlas-Chivas.

Tampoco podemos dejar de mencionar la actuación adecuada de Francisco Chacón en el Cruz Azul-Toluca, en el que da una demostración de ser “primero conductor y luego autoridad”, ya que los equipos practican el fair play, pues sólo sancionó 12 infracciones en todo el juego, sobresaliendo la disciplina de los cementeros, que sólo cometen una falta en el primer tiempo (para Ripley), al minuto 29, y tres en el segundo lapso, a los minutos 69, 71 y 80, con la amonestación del portero Jesús Corona por retardar la reanudación del juego al minuto 83, y los choriceros ocho, con el amonestado Adolfo Domínguez al 51’, no entendiendo a los designadores el que lo hayan “parado” el pasado fin de semana.

Por último, no se debe menoscabar el trabajo de Oscar Macías en el partido que cerró la jornada 7, que tenía su grado de dificultad, Santos-Cruz Azul, conduciéndolo con buen criterio al sancionar las faltas, no habiendo objeción alguna al respecto, teniendo el mérito de haberse sobrepuesto al entorno, ¿será el despegue para ser un árbitro confiable y al que le puedan dar cualquier clase de partido? Ya es hora, eh, pues ya lleva 15 torneos en Liga MX y cuatro años portando el gafete FIFA, por lo que hay que justificar por qué lo porta.

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