Qué parámetros

Cuando los designadores realizan su trabajo llevando a cabo aquel axioma “el que pita bien, repite” los hemos reconocido, pues lo hacen con sentido común, arbitral y justicia. Como son los últimos casos de un Eduardo Galván que llega en esta novena jornada a seis ...

Cuando los designadores realizan su trabajo llevando a cabo aquel axioma “el que pita bien, repite” los hemos reconocido, pues lo hacen con sentido común, arbitral y justicia. Como son los últimos casos de un Eduardo Galván que llega en esta novena jornada a seis juegos consecutivos al hacerlo con solvencia o Jorge Isaac Rojas, quien es el líder en cuanto a partidos pitados en este torneo, ocho de nueve.

Sin embargo, para este fin de semana nos sorprenden los designadores al repetir al diplomático, conciliador, astuto y vivillo Fernando Guerrero, no obstante que, en Querétaro-Monarcas, el VAR tiene que corregirle la plana y recomendarle que revise la barrida de Meraz al minuto nueve para cambiar la amarilla por roja.

Misma situación se dio en Pumas-León con Francisco Chacón que tiene que acudir al monitor para  retractarse de la amarilla con J.J. Macías por roja y con Luis Enrique Santander, quien en Santos -Toluca, también, tiene que recurrir  al videoarbitraje para expulsar a Santiago García por la barrida de juego brusco grave en el minuto 32, nada más que a estos dos silbantes sí los paran, mandándolos de cuartos oficiales a Monarcas-América y Chivas-Monterrey, respectivamente.

Y si a lo anterior le adicionamos que a Óscar Macías ya lo pararon cuatro jornadas, por aquella expulsión de Quintana en Pumas-Monterrey, que no tuvo sustento de regla, a Guerrero Ramírez sólo lo pararon tres jornadas por las chambonadas en Monterrey-América, como la expulsión de Nico Sánchez sin sustento de regla, quitándole el castigo la disciplinaria, así como inventar el penal de Paul Aguilar o no decretar la pena máxima de Montes sobre Renato Ibarra, por lo que podríamos deducir que los parámetros para castigar a los silbantes son diferentes, echando por tierra lo que hemos aplaudido a los designadores. ¿Habrá compromisos personales?

Con respecto a los otros silbantes que repiten para esta novena jornada, llama la atención que a Marco Antonio Ortiz le den un juego interesante y competitivo, Tigres-Pachuca, cuando en Veracruz-Cruz Azul no le vimos su acostumbrada eficiencia al no estar en ritmo, surgiendo la pregunta: ¿No hubiera sido interesante que lo mandaran a la Copa para que retomara confianza, después de su fractura en la liguilla pasada?

Otra designación que llama la atención y que puede resultar temeraria es la reaparición de Adonai Escobedo, después de aquel Tijuana-Toluca en donde el VAR le rectificó la plana, pues había amonestado a Tobio,  no obstante pegarle una patada por detrás a un adversario y habiendo sancionado nada más 46 infracciones, sin que saliera la tarjeta amarilla por persistir en infringir las reglas. Le dan Chivas-Monterrey, por lo que tengo miedo. Pero, ojalá que el curso en Qatar le haya dejado algo.

Pero una designación plausible es la del tapatío Diego Montaño para Cruz Azul-Necaxa, la cual considero idónea, ya que atraviesa por un buen momento, pues tendrá su séptimo partido y deberá mostrar que el gafete de FIFA está en buenas manos.

Y qué decir con que mandan al mundialista César Arturo Ramos para un juego por demás competitivo, dada la forma que está jugando León y Santos. Buena suerte para todos.

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