Trials y tapering
Durante los JO de 1952 en Helsinki, el fisiólogo y entrenador australiano Forbes Carlile fortaleció sus conocimientos sobre las reservas de energía en la experiencia de observar al nadador John Davies. Una semana antes de la prueba cumbre, los 200 m de braza, cuando se ...
Durante los JO de 1952 en Helsinki, el fisiólogo y entrenador australiano Forbes Carlile fortaleció sus conocimientos sobre las reservas de energía en la experiencia de observar al nadador John Davies. Una semana antes de la prueba cumbre, los 200 m de braza, cuando se permitía el braceo de mariposa con la patada de pecho, Davies estaba agotadísimo. Carlile decidió darle descanso; propuso a Davies nadar muy lento 800 m diarios y los últimos tres días lo envión a dormir 20 horas diarias, sin nadar y sin acercarse a la pileta. El resultado: Davies conquistó el oro con el récord olímpico de 2¨34”4. Por la década de los 60, los nadadores de la UNAM, cuando ya se tenía una idea, aunque primitiva, del tapering off, la puesta a punto del competidor para que dé su mejor actuación, se reían de las crónicas de algunos comunicadores y algunos mánagers de boxeo cuando un día antes de la pelea hiperbolizaban, en el papel y en la tinta, en las ondas sonoras y en la pantalla de cristal, que tal o cual pugilista había cerrado a tambor batiente, a semejanza de violento y destructor huracán, sus prácticas. Cuando lo que debió hacer era descender la intensidad del entrenamiento con el propósito de que el atleta recupere los niveles de energía corporales y mentales. Entrenar fuerte en los últimos días es una soberana tontería. Carlile —entrenador de notables campeones como Shane Gold, única nadadora en la historia en poseer a los 15 años los RMs de 100, 200, 400, 800, 1,500 m nado libre y 200 combinado, ganadora de tres oros, dos platas y un bronce en los JO de Munich 72; de Karen Moras, Terry Gathercole y otros— dejó una extraordinaria herencia técnica al universo de la natación y al deporte. Tensar el cuerpo del nadador como un violín para que dé la nota más pura en el día diseñado con anticipación de uno, cuatro o más años; como lo hizo Bob Bowman con Michael Phelps, como lo hace actualmente con el francés León Marchand, quien hace un par de días calificó en los 400 medley, con un crono de 4¨10”, para los JO de París. Otro que calificó ayer, en el Trial de Francia es Florent Manaudou, 33 años, 99 kilos de peso y 1.98 de estatura, oro olímpico en el sprint en Londres 2012, y reciente portador de la antorcha en el viejo puerto de Marsella. Los beneficios de reducir el kilometraje, la intensidad de las prácticas y acelerar en días específicos la rapidez aparece en todos los programas de alto nivel en el planeta. Carlile descubrió que la forma se mantiene durante un mes. Por eso se presencia como vimos la semana anterior en Brisbane con la natación de Australia y ahora en Indianápolis con el grupo de EU, los torneos de calificación en los que se selecciona a los JO de París a los dos mejores representantes de cada prueba y 4 en relevos y 2 más de reserva. No deja de asombrar la natación norteña en Indianápolis: Regan Smith rompe el RM de 100 m espalda en 57.13; ocho mujeres por debajo del minuto y 8 hombres debajo de los 8 minutos en los 800 m libres, con Bobby Finke como ganador en 7’44”22.
