Magia de Leonid Kúbbel

La primera vez que uno observa la famosa posición de peones de Richard Reti, el conocido final artístico: Blancas 2: Rh8, c6. Negras 2: Ra6, h5, con el enunciado las blancas juegan y hacen tablas, el espíritu se llena primero de incredulidad y luego de asombro y ...

La primera vez que uno observa la famosa posición de peones de Richard Reti, el conocido final artístico: Blancas (2): Rh8, c6. Negras (2): Ra6, h5, con el enunciado las blancas juegan y hacen tablas, el espíritu se llena primero de incredulidad y luego de asombro y perplejidad. El rey negro puede capturar al peón blanco. Y el rey blanco está en una posición en la que la primera impresión es que nunca va a alcanzar al peón negro. En la línea exacta, se descubre algo paradójico en la posición, en la mágica geometría del tablero; como si se estuviese mirando con los ojos azorados de Aladino el deslumbrante salón y la bóveda de joyas preciosas en el que encontró la lámpara con el genio dentro. El efecto estético deja huella en el espíritu y en la memoria. Hay posiciones temáticas, conocidos modelos de dominación, así lo nombró el francés H. Rinck, que son una forma de limitar el espacio de las piezas adversarias con el fin de capturarlas.

Los finales artísticos o Estudios representan otro universo fascinante. Prestigiosos ajedrecistas cultivan el Estudio con el propósito de desarrollar la creatividad en la partida viva de ajedrez, así como para fortalecer la comprensión del juego posicional; afinar la precisión y profundidad en el cálculo de variantes. Enriquecen la estrategia y la táctica, la imaginación. Las posiciones representan la excepción infinita de las reglas como son el infinito de los números primos en el infinito de los números naturales.

Entre grandes maestros el estudio de los finales artísticos, así como los problemas de mate en dos o tres o más movimientos, forman parte de su acervo cultural. Uno de los mayores divulgadores del Final Artístico fue el soviético Genrikh Moiseevich Kasparian, cuyo libro Finales Artísticos de Ajedrez (Dominación) es uno de los mayores legados que han enriquecido la esfera de la composición. Es una colección con más de 2,500 modelos de los principales compositores que se conocen. Kasparian fue maestro emérito de deportes de la Unión Soviética (URSS), árbitro internacional de composición ajedrecística; cinco veces campeón de la URSS en finales artísticos.

Ayer al pasar fugaz revista a cierta información me pareció ver que la Federación Internacional  (FIDE) va a realizar un concurso de estudios artísticos. Reconocí un famoso Estudio del célebre compositor soviético Leonid Kúbbel, quien falleció de inanición en 1942 durante el sitio de Leningrado ejercido por las tropas alemanas en la Segunda Guerra Mundial. Una gran mayoría de ajedrecistas mexicanos que asistieron al desaparecido Casino Metropolitano de Tacuba 15, la mayoría de los campeones nacionales e incluso notables como Carlos Torre Repetto, Bobby Fischer, Marcel Sisniega. En el Metropolitano durante décadas se distinguió la presencia del maestro Alejandro Báez Graybelt; así como al Club México, del Maestro Alfonso Ferriz Carrasquedo, en la calle de Laurel 33 de la colonia Santa María La Ribera, al que asistían y en ellas se formaron  maestros internacionales Guil Russek Libni, Rafael Espinosa Flores y Roberto Martín del Campo. (También la plataforma de Chess.com organiza el 16 y de 17 de enero un Campeonato de Problemas de ajedrez).

Además del libro de Kasparian podríamos recomendar al amable lector aficionado un puñado de libros con extraordinarios posiciones de Finales Artísticos o Estudios. Teoría de los finales de ajedrez de Reti; Mis finales favoritos y estudios de grandes maestros del exmonarca mundial Anatoly Kárpov con el auxilio de Evgeni Gik; Ajedrez Artístico de Guil Ruseek Libni, ajedrecista mexicano nacido en Israel; Studies for Practical  Players de Mark Dvoretsky, reconocido maestro, ya fallecido, en la enseñanza del juego; escribe el libro con el compositor Oleg Pervákov. Otro espléndido libro recomedado por Rashid Nezhmetdinov, fantástico mago de la combinación, y Grigory Lovenfisch, es el de Leonid Kúbbel, 150 Endgames Studies.

Invitamos al lector a observar atentamente la posición del diagrama creada por Leonid Kúbbel en 1925. Precisamente es el último ejemplo que aparece en su libro de finales, es el número 150: Blancas (3): Rb1, Df5, Cg4. Negras (5): Rh3, De7, Cc5, peones en a4 y c6. El enunciado es: Juegan las blancas y ganan. El camino es único; no existe otro. La línea es lógica con un remate de lo más sorprendente.

1.Ce3+! Rg3 [1...Rh4 2.Dg4#] 2.Dg4+ Rf2 3.Df4+! Re2 [3...Rg1 4.Df1+ Rh2 5.Dg2#] 4.Df1+ Rd2 [4...Rxe3? 5.De1+ Rd4 6.Dxe7+- ] 5.Dd1+ Rc3 6.Dc2+ Rb4 [6...Rd4 7.Cf5+] 7.Db2+ Cb3 [7...Ra5 8.Cc4+ Ra6 9.Db6#] 8.Da3+ Rxa3 9.Cc2# 1–0.

(Ah, la solución al problema de Mate en dos de D. J. Shire , que presentamos ayer 1. Ae6!).

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