Luz, por el prisma
A la luz de un prisma, el récord mundial de maratón de la etíope Tigist Assefa 2:11’53”, incluso el reciente RM de su compatriota Gudaf Tsegay en los 5 mil m planos 14’00”21 en Eugene, 17092023, proyectan diferentes matices e interpretaciones; desde la intensa ...
A la luz de un prisma, el récord mundial de maratón de la etíope Tigist Assefa (2:11’53”), incluso el reciente RM de su compatriota Gudaf Tsegay en los 5 mil m planos (14’00”21) en Eugene, 17-09-2023, proyectan diferentes matices e interpretaciones; desde la intensa alegría y orgullo personal de haber corrido en estratosférico nivel —con el pensamiento orientado a los JO de París, 2024—, y a la meteórica evolución de la tecnología y como expresión de los conocimientos, la suma de todos ellos, fisiológicos, científicos, experiencias e ideas que han aportado investigadores, estudiosos, y entrenadores en los últimos 70 años. La mujer atleta se ha beneficiado de las experiencias del hombre. Es un acontecimiento que en el maratón de Berlín ocho mujeres hayan corrido en menos de 2:20’ y nueve hombres por debajo de las 2:05’. El punto central coincide en la importancia de las nuevas zapatillas ultraligeras que llevan en su interior una placa de fibra de carbono y un grueso talón de espuma mágica, con peso total de 136 gramos. Las zapatillas del keniano Eliud Kipchoge cuando cronometró su RM en 2:01’9’’ tenían un peso de 184.275 gramos. El punto esencial es la influencia de las zapatillas creadas con la ciencia newtoniana y la tecnología de la modernidad. Lo más sencillo es aceptar la tecnología como un proceso de lo más natural. Este enfoque está en relación con el entorno cultural, comercial, social, incluso político; la natación, que es el otro pilar de los JO, rechazó y repudió la tecnología en 2009. El criterio no es tan natural de aceptar. En lo que respecta a lo político expresemos que el RM de los 400 m lisos de Marita Koch, RDA, 47.60, en Canberra, Australia, 06-10-1985, es como una astilla residual en el ojo, de la época de la Guerra Fría para el grupo anglosajón. Desde el ángulo deportivo ante el asombroso crono de 2:11’53’’ preguntémonos cuánto no habría mejorado el cronometraje RM hace 20 años de la inglesa Paula Radcliffe cuando cronometró 2:15’25” en Londres; a la fecha es la quinta mejor marca mundial de todos los tiempos. ¡Está en el rango de Assefa! calcemos a Paula con las zapatillas mágicas y llevémosla a las espléndidas condiciones de Berlín. Evitemos el sí condicional. En un comparativo científico, ¿qué tiene mayor valor atlético que una mujer corra hoy en 2:12’ o señale el equivalente a esa marca hace 20 años? Reflexione: imagine que en este momento una mujer rompiera el RM de Marita en una 1 o 5/100”, cuál tiene mayor valor deportivo, ¿el de hoy o el de hace 38 años? El maratón de hombres nació en los JO de Atenas 1896. Con la evolución y aportación de ideas de notables entrenadores, fisiólogos, científicos, necesitó 68 años para alcanzar el 2:12’. Con el centón de conocimientos y metodología, la mujer “necesitó” 39 años para lograr igual tiempo. La mujer, entonces, ¡puede ir soñando en derrumbar la mítica muralla de las 2 horas en maratón! Esta prueba principió en Los Ángeles 1984 y la razón estriba en la carrera olímpica de los 800 m en JO de Amsterdam del 02-08 de 1928, que vale la pena recordar la próxima semana.
