… Hojas en otoño
Las burbujas plateadas alrededor del cuerpo. La pelota amarilla adelante impulsada por la onda corporal en el choque con el agua que generaba Ricardo Chapa. La imagen cobra forma en la memoria: nada con rapidez, los codos arqueados con el furioso braceo de un sprinter de ...
Las burbujas plateadas alrededor del cuerpo. La pelota amarilla adelante impulsada por la onda corporal en el choque con el agua que generaba Ricardo Chapa. La imagen cobra forma en la memoria: nada con rapidez, los codos arqueados con el furioso braceo de un sprinter de 59” o menos. Y, simultáneamente, pasa fugaz la frase de Homero: “Igual que la generación de las hojas, así es también la de los hombres”. Breve, brevísima, es la vida. Chapa fue uno de los mejores waterpolistas de la década de fines de los 60 y principios de los 70. Su alta clase lo llevó a ganar plata en el despertar de Cuba en los Juegos Centroamericanos de Panamá 70, representó a México en los Panamericanos de Cali, medalla de bronce, y los JO de 1972, en Múnich, 13 lugar. Le tocó, en suerte, el notable cambio que se registró en México en el 68, cuando los deportistas buscaban en el sueño y espíritu del amateur la superación personal y colectiva, aspiración a un gajo de historia imbuidos por la cultura del esfuerzo y la lucha, sin que por la mente les pasase la gratificación económica de una beca o la idea del sacrificio. Cómo se ha degradado la actividad deportiva. El profesionalismo corrompió el idealismo de la competencia. Hoy, hay quienes propalan que se sacrifican. ¿Quién se los solicitó?, ¿a quién desean conmover?, ¿acto público de masoquismo? Los griegos de la antigüedad llamaban hecatombe al sacrificio de cien bueyes. Se entrenaba con dureza por el placer de mejorar. Se aceptaba la derrota como reflejo de la propia insuficiencia física, técnica, de nivel. Ricardo Chapa Galavis (03-IV-1948, Monterrey, Nuevo León–12-II-2025, Ciudad de México) vivió la época de transformación con el campeón olímpico, el húngaro Kalman Markovits, pero se retiró poco después del 72. Modelo de sprinter y determinación, acaso influyó en la emulación de los ofensivos Arturo Valencia y Armando Fernández (éste, en Montreal, no perdió balón ante los más rápidos de Europa), que alcanzaron el ápex del waterpolo mexicano al derrotar a las potencias mundiales de EU y Cuba en los Panamericanos de México 75, en donde uno de sus compañeros fue el portero y abanderado de la delegación Daniel Gómez Bilbao, quien el 22 de febrero cumple tres años de su desaparición física. A su esposa, María del Rosario Herrera Torres, a sus hijos, familiares, amigos y compañeros, el deseo de una pronta resignación. Abandono de salud. Recojo la versión de fuentes de digno crédito. El héroe olímpico de los JO de Montreal 76, oro en 400 m (44.26, mejor marca personal) y 800 m planos (1.43.50 RM), Alberto El Caballo Juantorena Danger, está confinado en una silla de ruedas con problemas de locomoción y de habla. Una imagen lo muestra con el cuerpo deteriorado que tal vez no llegue a los 50 kilogramos. Enfermó hace un par años de covid y dengue. La majestuosa estampa de Juantorena, ícono cubano, 74 años, imponiéndose al belga Ivo van Damme en los 800 m lisos; sus soberbias actuaciones en Sofía, Sevilla, Moscú… Dios le dé fortaleza y recuperación de la salud.
