FIFA, vasallo de la Casablanca
La tribu de ciegos conducidos por otro ciego que rinde culto, de rodillas, a la personalidad del dios dinero. Signo de esta época, la marcada contradicción de la condición humana. Giovanni Infantino encarna la corrupción moral en el deporte, en la brizna que queda del ...
La tribu de ciegos conducidos por otro ciego que rinde culto, de rodillas, a la personalidad del dios dinero. Signo de esta época, la marcada contradicción de la condición humana. Giovanni Infantino encarna la corrupción moral en el deporte, en la brizna que queda del concepto el futbol como un atractivo espectáculo profesional sobre el que giran poderosos intereses crematísticos y políticos que rebasan los valores deportivos. Titular de la FIFA, organismo con una larga cola de codicia, sobornos, blanqueo, fraude, entregó a Donald Trump el “Premio FIFA de la Paz” el pasado viernes durante el ceremonial del sorteo de grupos en el que van a participar 48 selecciones nacionales de futbol, algunos de relleno y del más bajo nivel, populismo de la época. Lo entregó en una lluvia de aplausos. Es una pena que no haya asistido el comediante Simon Brodkin, de haber estado seguramente lo habría cubierto con una nube de billetes falsos combinados con tarjetas rojas. Brodkin exhibió el descaro y la impunidad de Joseph Blatter. No, no es que lo ignore Infantino, sino que su cinismo e hipocresía es tan densa que no sólo le impiden ver la realidad, sino que lo convierten en un vasallo y bufón por su propia voluntad de una corte medieval. Qué papel tan desafortunado de Gianni “Infaustino” que no ve que Trump, y Occidente, han cerrado los ojos ante el genocidio de Israel sobre el pueblo de Palestina, la matanza en Gaza tras la firma de la paz; “Infaustino” es ajeno a la política de inmigración de Trump y la decisión y ejercicio de deportar y desgraciar a miles de personas y familias. Otorga el Premio FIFA de la Paz a quien ha ordenado disparar misiles y destruir barcos y asesinar tripulantes que supuestamente trafican droga, con la amenaza de invadir Venezuela. El código de FIFA sanciona ofrecer y aceptar obsequios. ¿Qué hace la Comisión de Etica de la FIFA? Viene a la memoria la expresión del escribano en Ricardo III de William Shakespeare: “Bonito mundo es éste! ¡Quién es tan ciego/ que no perciba tan palpable engaño?/ ¡y quién es tan osado que diga que lo ve?”. El futbol es una de las actividades más hermosas; según algunos sociólogos, su atracción reside en la perfección de la geometría del balón, aunque no es propiamente esférico, y la carrera atlética de la tribu que remonta al pretérito tanto cuando salía de caza como para combatir al enemigo. Esas emociones están impresas en la genética del individuo. El universo del futbol como en ninguna otra actividad se rinde al culto a la personalidad y a la religión del dios dinero. El líder de la FIFA deja un mensaje de ruindad moral, indigno, sin precedentes en el deporte. Se afirma que el trofeo FIFA de la Paz es más grande que el que ganará el campeón del C. Mundial. En México, a este tipo de sujetos se les llama arrastrados por su pudrición moral. Y, sin embargo, la tribu de FIFA, presidentes de Federación, entrenadores, jugadores, paleros, fanáticos, le aplauden…
