Encandila Kiplimo
Impregnado por la atmósfera agonal de Barcelona y el espíritu entusiástico de los siete récords mundiales que fueron destrozados en los últimos días en atletismo, acaso debería haber iniciado estas líneas con una hipérbole coloreada: ¡Se estremecen las dos horas ...
Impregnado por la atmósfera agonal de Barcelona y el espíritu entusiástico de los siete récords mundiales que fueron destrozados en los últimos días en atletismo, acaso debería haber iniciado estas líneas con una hipérbole coloreada: ¡Se estremecen las dos horas en maratón! Porque un acontecimiento está conectado a otro. Dos condiciones importantes aplazan la expresión. Correr medio maratón es muy diferente al maratón. Y, segundo, el General Clima ordena las condiciones propicias para la ruptura de un RM. El domingo 16 estalló el muro de los 57 minutos en los 21.097 km. La proeza la alcanzó el ugandés Jacob Kiplimo, de 24 años, en la eDreams Mitja Marató Barcelona, con etiqueta oro de la World Athletic, en un crono de 56’42”, arrancándole 48” a la anterior marca mundial, que poseía el etíope Yomif Kejelcha, cuando en otro circuito rápido, Valencia, señaló 1:57’30”, el 27/X/2024, reflejo de una evolución tecnológica vertiginosa, meteórica, en el diseño y fabricación de zapatillas de fibra de carbono, las que, con su lengüeta y fulcro, les dan un poder tan fascinante, como si les injertasen las alas de Mercurio. Época de cambio con dejo de añoranza y reluctancia a quienes tuvieron el privilegio de ver correr descalzo al etíope Abebe Bikila, bajo el simbolismo del Arco de Constantino; o a los más recientes héroes de la distancia: Haile Gebrselassie, Paul Tergat, Waldemar Cierpinski, Lasse Viren, Said Aouita, Wanjiru, la inglesa Paula Radcliffe… La World Athletic, al servicio de la comercialidad, pulsa cambios en la tabla de despegue, el Take-off en salto de longitud; extender la tabla a 40 cm de anchura y situar el origen cero en la punta del pie del atleta con la señal que deja en la arena. Carl Lewis se ha manifestado con lo que ocurre y se le atribuye haber dicho: es como si en basquetbol, para aumentar el número de puntos, hicieran el aro de mayor diámetro. Añadamos, como anillo de barril. A la ambición crematística se suma el correspondiente confort. Kiplimo, bronce en los 10,000 en JO de Tokio y que el 21/XI/2021, en Lisboa, había roto el RM en 57’31”, va a competir en el maratón de Londres, el próximo 27 de abril, al que también acudirá el etíope Kenenisa Bekele, ícono de un pasado glorioso. Corrió en Barcelona en condiciones ideales, 13° Celsius y sin viento. ¿Se puede hacer una extrapolación? Su estado de forma espléndido deja la estela de los siguientes cronos: 5km – 13’34”; 10Km – 26’46” y 15km -40’07”. Le sirvió de rabitt o pacemaker el keniano Edwin Kimosong, con ritmo de 2’45” por km; sólo que Kiplimo estableció promedio de entre 2’40 y 2’42 desde el tercer km, al adueñarse del control de la prueba. No tiene antecedentes en maratón, debuta en Londres. ¿Atacará las 2 horas? El infortunado Kelvin Kiptum, en Chicago 2023, en su RM corrió en parciales negativos 1.00.48 – 59´47”: 2:00’35”. La aritmética del paso de ½ maratón, con lápiz y papel, en apariencia zona confortable para un atleta de 56’42”. Sólo que el maratón, aun para los mejores competidores más resistentes, entrenadores, especialistas, sigue sin descubrir todos sus misterios.
