En alas de Mercurio
Pequeñas dosis de arrogancia y vanidad son estimulantes, aunque, de vez en cuando, en la mente de no pocas personas se oscurezca el razonamiento lógico. Los ingleses se sienten aparte de la Europa continental y su espíritu de competencia y lucha a Pierre de Coubertin lo ...
Pequeñas dosis de arrogancia y vanidad son estimulantes, aunque, de vez en cuando, en la mente de no pocas personas se oscurezca el razonamiento lógico. Los ingleses se sienten aparte de la Europa continental y su espíritu de competencia y lucha —a Pierre de Coubertin lo estimuló el renacimiento a mediados del siglo XIX en Inglaterra de los Tailteann Games que se originaron seis siglos antes de Cristo—, los transfieren a la mayoría de sus acciones.
Enaltecen y conservan en su memoria a sus grandes antorchas: Newton, Shakespeare, John Harrison, inventor del cronómetro marino; Edward Jenner, a quien la humanidad le debe —sin olvidar al francés Louis Pasteur— la extensión del promedio de vida, e incluso veneran el valor de los que no alcanzaron el éxito: el capitán Robert Falcon Scott, en las ignotas llanuras blancas del Polo Sur.
Conmueve la frase de Alexander Pope que cruza inscrita en letras crisoelenfantinas los siglos: “La naturaleza y sus leyes estaban envueltas por tinieblas; dijo Dios: ‘¡Sea Newton!’, y todo cobró luz y claridad”. London marathon, fascinante y ante las puertas de convertirse en memorable.
Los organizadores compiten por ser los mejores en presentar el domingo a las luminarias de la resistencia en los 42,195.
Descartaron más de 800 mil solicitudes de inscripción y proyectan establecer RM con +56,000 corredores que crucen la línea de meta. Reúnen un núcleo agonal estelar: el keniano Jacob Kiplimo, 24 años, que hace su debut en la distancia, poseedor del RM en media maratón, ¡56’42”! El célebre Eliud Kipchoge, 40 años, doble campeón olímpico y cuatro veces vencedor en Londres; el monarca olímpico de París 2024, el etíope Tamirat Tola y su compatriota Alexander Mutiso Munyao, en el difícil intento de defender el título de 2024: competirán, además, el oro y la plata olímpica Sifan Hassan, de Países Bajos, y la etíope Tigist Assefa. En la vitrina, además de la corona de laurel, un premio económico de 41,000 libras esterlinas. Y 112,000 al hombre y a la mujer que corran por debajo de las 2h con 2 minutos y de las 2h con 15’.
Acaso el principal atractivo lo representa Kiplimo. Su crono de 56’42” con la tecnología de punta que le ha puesto las alas de Mercurio a las zapatillas —con esas portentosas alas, el marroquí Hicham El Guerrouj poseería el RM en 1,500m, no en 3’26”, sino debajo de los 3’20”— despierta acaso el principal atractivo.
Potencialmente podría correr en menos dos horas, acaso entre 1h59’47 y 1h59’57”. En su debut no se dispone de una referencia objetiva. Existe una enorme diferencia en correr maratón y media maratón. Tenga a la mano el lector el paso del infortunado keniano Kevin Kiptum cuando rompió el RM en Chicago el 08/X/23. Para que siga y se anticipe a lo que pueda ocurrir en las zancadas del debutante keniano Kiplimo, quien podría deslumbrar este domingo: 5km: 14.25; 10Km: 28.42; 15Km: 42.33; 20km: 57.39; medio maratón 21.097 km: 1:00.48; 25km: 1:12.04; 30km: 1:26.31; 35km: 1:40.22; 40km: 1:54.23; 42.195 km: 2:00´35” RM. Parciales negativos: 1:00.48 – 59.47.
