Corbeau rompe los 2 minutos en 200 pecho
Como existen testimonios de la antigüedad de que asirios y griegos emplearon un estilo de perrito y de brazos elevados al cruzar ríos o chapotear en el mar, podríamos colegir, forzadamente, que Leandro empleó ambos estilos para atravesar los Dardanelos, con ondas de ...
Como existen testimonios de la antigüedad de que asirios y griegos emplearon un estilo de perrito y de brazos elevados al cruzar ríos o chapotear en el mar, podríamos colegir, forzadamente, que Leandro empleó ambos estilos para atravesar los Dardanelos, con ondas de color del vino, y reunirse con la sacerdotisa Hero, en lo que puede representar el principio u origen de la natación en la mitología en un bello pasaje de amor y muerte.
En la realidad, el capitán Matthew Webb, al conquistar la proeza de la primera travesía del Canal de la Mancha, lo hizo con el estilo de crawl y de pecho o braza; señaló 21 horas con 45 minutos el 25/08/1875. Un hecho cierto es que, a fines del siglo XVIII, había mujeres en la Isla de Samoa que podían rivalizar con hombres de cultura europea en tramos cortos con el empleo del rudimentario estilo de crawl, sin batir los pies: brazos en alto; y más tarde, codos en alto.
El Times de Londres de abril de 1884 publicó una crónica en la que dos indios norteamericanos, Flying Gull y Tobacco, en un torneo londinense, movían los brazos como aspas de molino; como fueron superados por un bracista de apellido Kenworthy, no se le dio importancia al estilo que más tarde revolucionaría a la natación.
El martes anterior citamos dos acontecimientos asombrosos: la ruptura de los 50” en los 100 m nado libre por Kate Douglas (EU) en 49”93, y la del 1’50” en los 200 m libres por la australiana Mollie Callaghan en 1’49”36. Pero en la Copa Mundial de Toronto se registró algo asombroso: el holandés Caspar Corbeau, bronce en los JO de París 2024, rompió la barrera de los dos minutos en los 200 m estilo de pecho en 1’59”52.
La primera referencia a acotar es que el curso corto, estanque de 25 m de longitud, en natación, los cronometrajes, son mucho más rápidos que el curso largo, olímpico, en pileta de 50 m, por el número de vueltas. En 100 m se dan 3 vueltas contra sólo una en olímpica; en 200 m la relación es de 7 virajes contra 3.
La importancia de romper un muro acrecienta y estimula la idea de que esto ocurra en un futuro, aunque no muy próximo. No siempre va a ocurrir así, hay límites en el ser humano. Actualmente, el RM en 200 pecho en estanque olímpico en hombres es de 2’05”48, del chino Qin Haiyang (27/07/23, C. Mundial de Fukuoka). Si algo sirviera de comparació, remontémonos a los 60, cuando Chet Jastremski, de EU, y el ruso Giorgio Prokopenko redujeron el RM de 100m braza de 1’10”7 a 1’06”9; transcurrieron 37 años para que Roman Sloudnov, de Rusia, rompiera el minuto en 59”97 en 2001.
El empuje sideral del inglés Adam Peaty, tras destrozar 5 veces el RM, lo ha llevado de 58”46 a ¡56”88! Aun con el paso del tiempo, admira que sea en la silente y “lenta” braza más rápido que Johnny Weissmüller. Los 2 minutos en 200 braza se perfilan en un lejano horizonte.
