Zarpazo eléctrico de Nathan
Los zarpazos del sprinter californiano Adrian GharJun Nathan, 100 kilos de peso y 1.98 de estatura, y la espectacular persecución y victoria por una centésima de segundo sobre Caeleb Dressel en la final del hectómetro libre en Indianápolis, selectivo al Campeonato ...

Arturo Xicoténcatl
El espejo de tinta
Los zarpazos del sprinter californiano Adrian Ghar-Jun Nathan, 100 kilos de peso y 1.98 de estatura, y la espectacular persecución y victoria por una centésima de segundo sobre Caeleb Dressel en la final del hectómetro libre en Indianápolis, selectivo al Campeonato Mundial de Budapest, hicieron revivir no sólo las imágenes que protagonizaron ambos hace un año en el Trial Olímpico de Omaha, sino que nos remitieron a la inmarcesible y eléctrica lucha que Adrian sostuvo con el gran favorito, el australiano James Magnussen, al que derrotó por igual, por una 1/100 de segundo, en la final de los Juegos Olímpicos de Londres 2012.
Adrian Nathan, de 28 años de edad, recorrió los dos estanques en 23.27 – 24.69 para 47.96, mientras que Caeleb Dressel en 22.68 – 25.11: 47.97. En el viraje, Adrian tocó en la sexta posición. Y su regreso, rapidez, ojo, cronómetro, el único que nadó el segundo estanque en menos de 25 segundos, sacudió la alberca de Indianápolis.
El año anterior, en el selectivo olímpico de Omaha, Nathan, oro en Londres y bronce individual en Río de Janeiro, venció a Caeleb por 47.72 contra 48.23, un significativo avance para el segundo velocista.
Katie Ledecky, de 20 años, ganadora de tres oros en los JO de Río de Janeiro, se probó en los 100 m nado libre y se colocó en sexto lugar en 54.35, en una final de dominio de Mallory Comerford en 52.81. Después, las aguas tomaron su nivel. Katie Ledecky impuso su clase en 200 m nado libre en 1:54.84 sobre Leah Smith, de 22 años, 1.56.68. El RM le pertenece a la italiana Federica Pellegrini en 1:52.98, cuando colocó en su cuerpo no sólo uno sino dos trajes turbo en la pileta del Foro Itálico de Roma, aquel 29 de julio de 2009.
En los 1,500 m nado libres, tres universitarios veinteañeros escenificaron una cerrada final. Triunfó True Swetser en 14.59.73, seguido de Robert Finke 15.01.31 y PJ Ransford en 15.01.82.
La natación y el deporte anglosajón proyectan, en el plano eminentemente agonal, aspectos admirables: el esfuerzo permanente de sus jóvenes atletas orientados a la superación individual y colectiva. A este espíritu de lucha y afán de superación se debe sumar la capacidad de los entrenadores y técnicos, a la creatividad en sus programas e investigaciones científicas. La influencia sicológica que mantiene durante años en el más alto nivel de entusiasmo a generaciones de niños y jóvenes.
Los anglosajones no pierden un instante de su tiempo ni de su vida en actividades que no estén orientadas a ser los mejores del equipo, del país y del mundo. Transfieren los valores de la competencia y la lucha a ser mejores estudiantes y mejores individuos y profesionales.
La natación estadunidense sufrió un descalabro desde el momento en que el soviético Vladimir Salnikov destrozó el muro de los 15 minutos en los 1,500 m nado libre en la década de los 80. En la actualidad aún se encuentran lejos de rivalizar con el chino Sun Yang, El Dragón Rojo, quien posee la plusmarca mundial en 14:31.02.
En un plano comparativo global de los cronometrajes de los ocho finalistas de 100 y 1,500 m libres en relación con Indianápolis y el Trial de Omaha, selectivo a los JO de Río de Janeiro, los estadunidenses registran un avance significativo: progresaron 89/100, casi un segundo en 100 m y 11.32 segundos en los 1,500 m. ¡Mejor que hace un año! Consecuencia de metodología y organización. Desarrollo sistemático.