El sábado en Pasadena todos salieron contentos. Martino, porque el equipo tuvo 30 minutos buenos y porque, según dice, nos irá muy bien en el mundial. Los jugadores, porque ganaron. Lozano con su gol. Los aficionados, porque pudieron disfrutar de la fiesta completa y, sobre todo, los organizadores, que tuvieron una recaudación histórica en el estadio donde se jugó la final del Mundial del 94.
Honestamente no vi ningún avance, vi al mismo equipo que ha estado estancado desde hace un par de años. Sin generación de jugadas, sin desequilibrio y sin jugadores que te marquen una diferencia importante dentro del campo. El tema es que Polonia no trae nada y eso me hace pensar que se le puede competir y pelear en el partido que decidirá si avanzas o nos a la siguiente ronda.
Fue la oportunidad de Henry Martin y Martino en la rueda de prensa y terminó hablando de Raúl Jiménez y la manera en que tiene que recuperarlo para llegar a punto a Qatar.
Jugaron la pareja de centrales del Monterrey y Chávez volvió a tener oportunidad de ser titular. El canterano de los Tuzos apunta a su primera Copa del Mundo.
En California, la gente reaccionó de gran manera como ya es una costumbre. El producto selección nacional sigue siendo una mina de oro, sean cuales sean los resultados.
Y mañana contra Colombia pasará lo mismo, con la gran diferencia de que los cafetaleros son mucho mejor equipo que Perú.
Se le acaba el tiempo al seleccionador, ya la tiene clara. Los elegidos ya están en un archivo de su computadora.
Y después de cuatro años de proceso tenemos que decir que el futbol mexicano no ha avanzado nada y seguimos igual. Que si pensábamos que con Martino se daría un salto de calidad, ése no se logró. El ambiente premundialista sigue siendo frío. La gente no confía en su selección. Ya veremos si en ese encuentro clave ante Polonia se juega bien y se gana para tratar de estar en la siguiente ronda.
Y ya después te cruzas con Francia o Dinamarca, que son palabras mayores.
Un proceso de cuatro años que ha sido exitosísimo a nivel económico porque se había ganado tanto dinero, pero, que, a nivel deportivo, nos estacionamos en un nivel del cual no podemos avanzar.
Llegó el momento de decir que de México en el mundial de Qatar esperamos cualquier cosa. Que jueguen como nunca y le tapen la boca a todos o que no pase nada.
Y mañana Colombia.
