Los niños en Brasil
Mañana se juega la final del mundial infantil y México es uno de los contendientes. Nada podía darnos más alegría en este momento de turbulencia en el futbol nacional. Queda demostrado una vez más que en el futbol mexicano hay calidad en las fuerzas básicas y que en ...
Mañana se juega la final del mundial infantil y México es uno de los contendientes. Nada podía darnos más alegría en este momento de turbulencia en el futbol nacional.
Queda demostrado una vez más que en el futbol mexicano hay calidad en las fuerzas básicas y que en esta categoría se es potencia mundial. El problema viene después cuando hay que seguir el proceso para llegar a la primera división.
La cantidad de extranjeros y la nula confianza de los entrenadores en sus juveniles provoca que muchas carreras se pierdan.
Por cuarta vez en la historia, México está en la final del Mundial Sub 17, lo cual tiene mucho mérito.
Dos títulos y una dolorosa derrota en la final de Emiratos ante Nigeria han marcado el destino del futbol infantil mexicano en los últimos años. Y ojalá que tengamos muchos visores de equipos europeos y que en esta generación existan jugadores como la primera campeona que eran encabezados por jugadores como Héctor Moreno, Giovani Dos Santos y hasta Carlos Vela.
Los niños en Brasil no hicieron una buena primera fase y rozaron la eliminación, pero después, en los partidos de eliminación directa, han sacado el carácter y sus buenas condiciones para instalarse hasta la final. Jugar contra Brasil en Brasil no es tarea fácil, pero estoy seguro que darán un gran partido.
Es fundamental que los directivos, dueños del futuro de estos niños, a su regreso continúen con su preparación porque los primeros beneficiados serían de ellos de formar jugadores completos e integrales para llevarlos a ser figuras en nuestro futbol.
Ojalá que algunos se vayan vendidos desde ya y los que se queden en Chivas, Atlas, Pachuca o Santos y que continúen con un proceso exitoso.
Estar en la final ya es ganar, ahora viene lo mas difícil.
Gran trabajo por cierto de su entrenador de Marco Antonio Ruiz, quien ha logrado especializarse en la categoría y ha mostrado que sabe perfectamente cómo dirigir a unos jóvenes que todavía no están formados y que juegan por diversión.
Y también pedirle y agradecerle a las familias de estos jugadores que los dejen seguir soñando sin abandonar los estudios y que cumplan el sueño de llegar hasta la primera división y por qué no, ser material de exportación.
Mañana México puede volver a ser campeón del mundo.
Mucha suerte y pase lo que pase ya estamos muy orgullosos de ellos.
