Lo que pasa en Cancún se queda en Cancún

Entre sábado y domingo comenzaron a arribar muchos directivos del futbol mexicano al paraíso del Caribe. Comidas, cenas y partiditos de golf se encuentran en la agenda. Lunes y martes se dan charlas y conferencias que terminan por servir de poco. En los descansos es ...

André Marín

André Marín

La autopsia

Entre sábado y domingo comenzaron a arribar muchos directivos del futbol mexicano al paraíso del Caribe. Comidas, cenas y partiditos de golf se encuentran en la agenda.

Lunes y martes se dan charlas y conferencias que terminan por servir de poco. En los descansos es cuando se empieza a hablar de dinero, de compras, de ventas y de préstamos.

Como siempre, los clubes que tienen deudas serán amenazados, pero podrán participar en una liga donde nunca pasa nada.

Y ésta sería una maravillosa oportunidad para decidir terminar con el famoso draft, el cual nació hace muchos años con el objetivo de que los débiles fueran menos frágiles, pero que con el paso del tiempo lo único que lograron fue que los ricos y poderosos lo fueran todavía más.

Los entrenadores platican mientras ven las playas de arena blanca de Cancún. Se llevan bastante bien e intercambian puntos de vista respecto de lo que pasó y lo que viene.

El miércoles se darán a conocer los cambios de jugadores. Algunos saben dónde jugarán y otros, la mayoría, no tienen ni idea de qué será de sus vidas: dónde vivirán, a dónde se mudarán y dónde tendrán que buscar escuela para sus hijos.

No les preguntan, únicamente les avisan donde estarán los próximos seis meses.

Veremos bombazos, como los nueve millones de dólares que pagará Rayados por Avilés Hurtado.

Veremos si Tigres sigue abriendo la chequera para llevarse a futbolistas de primer nivel.

Veremos si, por fin, Cruz Azul adelantó sus transferencias y pudo contratar bien.

Veremos qué tan austero es el presupuesto del nuevo América.

Los representantes estarán buscando desesperadamente acomodar a sus jugadores.

Los directivos que no son dueños, preguntándole al dueño qué tanto pueden gastar.

Mercado de piernas, algo que nunca debió de existir y que le afectó la vida a muchísimos futbolistas profesionales.

Porque los nervios son el miércoles, pero lo peor es el jueves cuando ya solamente te queda la posibilidad de jugar en la liga de ascenso.

Durante años, lo que pasa en Cancún se queda en Cancún. Sería una maravillosa oportunidad de anunciar que el draft ya no tiene sentido y que los clubes pueden negociar libremente a sus jugadores.

¿Será el último draft?

Ojalá.

                                                                Twitter: @ andremarinpuig

                                                                Facebook: andremarinp

Temas: