El América entrega malas cuentas
Terminado el Mundial de Clubes podemos hacer un balance de la actuación del América por tierras japonesas. Jugó tres partidos de los cuales ganó uno y perdió dos. Derrotar, con muchas dificultades, al campeón de Asia era casi obligado después del fracaso del año ...

André Marín
La autopsia
Terminado el Mundial de Clubes podemos hacer un balance de la actuación del América por tierras japonesas. Jugó tres partidos de los cuales ganó uno y perdió dos.
Derrotar, con muchas dificultades, al campeón de Asia era casi obligado después del fracaso del año pasado. En esta ocasión un grupo de valientes coreanos metieron en problemas al campeón de la Concacaf que apenas pudo vencerlos por un gol y terminó pidiendo la hora el pasado fin de semana.
Frente al Real Madrid no metieron ni las manos. Los merengues jugaron a un 50% de su capacidad y derrotaron fácilmente a un oponente que corrió mucho, pero careció de calidad.
Y ante el campeón de la Libertadores lograron empatar después de verse abajo en el marcador por dos a cero, pero en la tanda de penales fueron derrotados.
El América entrega malas cuentas.
Detuvieron el torneo mexicano y su final para defender de buena forma su título de Norteamérica y el Caribe para nada. No sirvió de nada la expedición que viajó al lejano oriente.
Este torneo nos debe dejar muy en claro dónde está parado el América. Se han gastado fortunas en los últimos años comprando lo mejor que hay en el futbol local, tanto jugadores nacionales como extranjeros, y queda claro que sólo les alcanza para competir en México y en la Concacaf.
Un importante equipo en nuestro país que está lejos del futbol de élite. Es más: están lejos del nivel que ofreció Kashima Antlers representando al futbol japonés y siendo subcampeón del evento.
La Volpe, los directivos y los jugadores dirán que fue muy bueno, pero no hay que creerse sus propias mentiras. El Mundial de Clubes 2016 ha sido un rotundo fracaso para el América.
Ahora vienen largas horas de vuelo desde Tokyo para llegar a la capital del país y enfrentar la final de la liga ante los Tigres. Unos Tigres que han perdido ritmo durante casi tres semanas pero que están descansados.
En el centenario azulcrema había tres objetivos. La Copa MX, el Mundial de Clubes y la Liga MX.
Ya perdieron dos y les queda una última oportunidad ante un rival que es favorito.
Que no les digan y que no les cuenten. El América ha entregado malas cuentas hasta el momento.
Ganar el domingo el título en la cancha de los Tigres haría decoroso un año importante.
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