Marcas irrompibles, México
Estamos de plácemes ante la idea de que sí se puedan jugar tanto la Liga Mexicana de Beisbol como la del Pacífico este mismo año en nuestro maravilloso país. Todo indica que la LMB presentará un calendario con alrededor de dos meses de temporada regular, Juego de ...
Estamos de plácemes ante la idea de que sí se puedan jugar tanto la Liga Mexicana de Beisbol como la del Pacífico este mismo año en nuestro maravilloso país. Todo indica que la LMB presentará un calendario con alrededor de dos meses de temporada regular, Juego de Estrellas, extendiéndose al final de ese mes de la genialidad: octubre.
La alegría viene por el acuerdo entre ambas ligas. Finalmente son complementarias: una de alguna manera nutre a la otra en expectativa y en nivel de juego al mantener activos a los peloteros. Es para estar “de buenas” el saber que Horacio de la Vega (verano), como Omar Canizales (invierno) han entendido que se puede sumar ante las complicadas circunstancias actuales… ante todo: ¡que viva el beisbol!
Les debíamos a ustedes, queridos lectores, los inalcanzables de nuestra pelota profesional, en México hemos tenido grandes historias por igual. Cabe aclarar que esta entrega deberá ser para los números de la LMB, en la próxima abordaremos los de la LMP, ¿va?
Una marca quizás hecha para todo lo que resta de la civilización es la del gran Jesús Chito Ríos con sus 2,549 ponches, en una trayectoria donde también tuvo sus 26 juegos completos en la temporada 1985, algo prácticamente irrepetible hoy en día. Algunos aficionados mencionarían primero la hazaña de Ramón Tres Patines Arano, lanzando en SEIS épocas distintas, con una carrera que comenzó en 1959 y culminó (salteadamente) lanzando en 2001, esto último un poco cuestionado para quien fuera el anterior del cetro de más ponches (2,380), eso sí, con la enorme cifra de 4,773 episodios lanzados.
Gerardo Polvorita Sánchez, con sus 1,415 juegos CONSECUTIVOS para los Tecolotes de los Dos Laredos, puso otra cúspide con aquello que inició un 25 de mayo de 1987 en Torreón y acabó un 25 de marzo de 1998 en Villahermosa. Con mejor promedio para quienes tienen más de 6,000 turnos, el .345 de Cornelio García queda también como un monumento, o bien, las 1,837 carreras anotadas de Daniel Fernández, peloterazos, ambos, producto de la Academia de Pastejé.
Los 3,004 imparables de Jesús Guapetón Sommers; los 498 dobletes de Ricardo Suavecito Sáenz; los 132 tripletes de Gonzalo Villalobos; los 527 robos de Luis Rayo Arredondo, evidentemente tienen que ser acompañados por los 455 vuelacercas / 1,927 carreras producidas por El Almirante Nelson Barrera. El caso de Héctor Espino es tremendo en verano: sus 484 cuadrangulares (Liga Central, LMB y sucursales) permanecen como un récord para todo el sistema de MiLB, claro, el Superman de Chihuahua es protagonista de la próxima entrega... ¿Cuál otro récord veraniego recuerdas?
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