Gástenle, señores

No, ésta no es una entrega proconsumismo. Tampoco está nada nice el hecho de tener contrastes tan fuertes entre multimillonarios y... simples ricachones. Está electrizante este cierre de calendario regular, gran nivel, aunque quizás esta temporada sea recordada por dos ...

No, ésta no es una entrega proconsumismo. Tampoco está nada nice el hecho de tener contrastes tan fuertes entre multimillonarios y... simples ricachones.

Está electrizante este cierre de calendario regular, gran nivel, aunque quizás esta temporada sea recordada por dos “no escándalos” como tales, los cuales debemos mencionar:

1. Este primer punto podría ser tan extenso como la distancia de los cuadrangulares “sorpresivos”. Si se ha hablado de una pelota “trucada”, alterada pues (en inglés le dicen juiced), los números son reveladores de tal aspecto desde que los vuelacercas se vieron cada vez más comúnmente desde mayo. Sinceramente, no se puede dar crédito al hecho de que la oficina del comisionado tenga estudiosos y una supuesta aprobación a que volara (TANTO) más esta pelota actual…

Sirva de referencia que los Mellizos y los Yanquis estarían pasando los 300 tablazos de cuatro esquinas, mientras los Astros y los Medias Rojas (aún eliminados) estarían superando los 1,500 imparables.

Ojo con esta cifra: independientemente de que ya destrozaron el récord de 267 HRs para una temporada (2018), estamos observando que ambas marcas implican una relación con UNO de cada CINCO imparables viajando detrás de la barda, perdonen, eso atenta contra la esencia de un juego inteligente… ¡es una locura!

La perspectiva del cómo esta pelota locamente voladora está afectando incluso la pretensión de los salarios —incluso pegándole más a la agencia libre— está demostrando la inoperancia del sindicato (MLBPA) dizque dirigido por un Tony Clark y, por igual, que los 30 dueños la llevan muy sabrosa la cosa con el dineral que esto les genera, porque... vamos al próximo punto.

2. Un tuit de uno de ustedes, amables lectores, provocó un clic brutal en la mente de este columnista: evitas el tanking, obligando a una nómina con un valor mínimo de equis millones de dólares. ¡BOOM!, ¡Por supuesto! Así te dejas de quejar de si en NYC, LA, tienen más capital y te obligas a presentar algo mejorcito que, por ejemplo, los Tigres de esta temporada, una mala broma de equipo, casi con cara de Triple A. Auditas, revisas, incluso el sindicato podría hacer algo de provecho y encargarse de que realmente paguen esos sueldos y, así, la pelota voladora puede provocar billetes para todos, porque…

La verdad, esto de tantos vuelacercas —los cuales afectan la duración de los pitchers y hace triviales a los bateadores— si fue algo premeditado, disculpen de nuevo, es una verdadera jalada. Podemos celebrar que un equipo haya bateado la marca de cuadrangulares durante 31 juegos seguidos, pero, al final, sabemos que eso está afectando de raíz a nuestro maravilloso y querido deporte del diamante.

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