Coctel explosivo de 2019…

¡Alerta! ¡Ambulancias! ¡Pitcheo casi anémico! ¡Maderos inesperados humeantes! Nos habíamos percatado de que algo andaba “no muy bien” también con el pitcheo de las Grandes Ligas, hasta que… Consultamos datos escalofriantes: hasta las acciones del domingo, se ...

¡Alerta! ¡Ambulancias! ¡Pitcheo casi anémico! ¡Maderos (inesperados) humeantes! Nos habíamos percatado de que algo andaba “no muy bien” también con el pitcheo de las Grandes Ligas, hasta que…

Consultamos datos escalofriantes: hasta las acciones del domingo, se habían disparado 600 vuelacercas en 17,554 apariciones al plato, lo cual se proyecta para un posible total de 6,300 macanazos de cuatro esquinas este año, para dejar lejos nada menos que el pico de 5,693 palos grandes de la era de los esteroides, en el calendario de 2000. El récord es el de 6,105 de hace un par de años, como para tomar en cuenta que esto ya se veía venir.

Es de recordarse, cómo decíamos todos en la era de los esteroides, “está mal, hasta el 9º bat la pone atrás de la barda”, bueno, pues parece que esa tendencia ha vuelto, más implacable que nunca. Recordábamos una frase de Tommy Morales (D.E.P.), palabras más, palabras menos, como “hasta en Grandes Ligas siempre hacen falta brazos”, siendo esto más evidente que nunca.

¿Qué le falla a su majestad (el pitcheo) entonces? Se están haciendo estudios de si la bola está arreglada, de si la modificación del swing del bateador la han hecho más efectiva desde los trabajos “de estudio” —sí, con toda ciencia— para botarla con más frecuencia, que si hay una teoría de la conspiración para que nadie se queje y, así, mil cosas.

Es visible, como estamos en una era peculiar, donde la tendencia indica menos gente en las tribunas y, quizás en un intento desesperado, la oficina del comisionado Manfred algo hizo con la pelota.

Pero ojo, falta algo, nada bonito por cierto. Al parecer el ampayeo está jugando “su parte”, según versiones, en “reducir” la zona de strike, para obligar al pitcheo a ir más por el centro y volverse más vulnerable. En este espacio hemos hablado de cómo el actual comisionado, junto con los dueños de los 30 equipos, han torcido casi como nunca al sindicato de peloteros (MLBPA), bueno, pues ahora ese sindicato de ampayers —tan rebelde para otras batallas— también parece convenientemente “alineado” esta ocasión, en pro del batazo más estridente.

Las investigaciones también señalan la baja en el tamaño de las costuras, las cuales son vitales para el agarre del lanzador y, con ello, mejores efectos de giro en las pichadas, sumando la casi total certeza de que se ha reducido el peso en el núcleo de la pelota. Quedan dos preguntas grandísimas, señor comisionado Manfred: ¿Va a alcanzar el pitcheo —aún con drafts venideros— para esta cuasi carnicería?

¿Están conscientes que esta línea roja que están cruzando es también “casi” una perversión en contra de la elegancia del pitcheo?

Temas: