El enano que se hizo gigante

Ojalá no se aburra pronto de todo lo que está ganando. Porque en realidad es un deleite verlo jugar.

Recuerdo hace unos años cuando empecé a leer la biografía de un joven futbolista que apenas destacaba en el Barcelona. Nació hace 24 años en la ciudad de Rosario, allá en Argentina.

De familia humilde pero muy unida, su padre cuenta en ese mismo libro que su hijo siempre destacó en el futbol. Desde muy chiquito ya marcaba diferencia; sus primeros partidos de niño los jugó con Newell’s.

Estaba muy claro que en lo futbolístico él no tenía ningún problema. La complicación estaba en su desarrollo personal. Los doctores le diagnosticaron un problema de crecimiento, el cual se curaba únicamente con inyecciones hormonales.

Pero el tratamiento era demasiado caro para su familia, por lo que el club argentino tuvo que pagarlo hasta que se dieron cuenta que era un gasto considerable para un niño que no sabían si al final se los iba a redituar.

El papá fue a River Plate, sabiendo el poder económico que tenía el equipo argentino, pero no les interesó mucho ese chiquitín cuya única inquietud era la de jugar futbol.

Por sus condiciones, este niño tuvo la oportunidad de viajar a la ciudad condal y probar suerte con el Barcelona, mismo equipo que al poco tiempo decidió quedárselo y ayudarle con ese tratamiento que tanto necesitaba.

Fue creciendo con la ideología de la escuela catalana. Jugó en distintas categorías y siempre llamó la atención.

Ya de joven, bueno con apenas 16 años, jugó su primer partido con el primer equipo, que fue un amistoso ante el Porto. Ahí quizá algunos en España lo pudieron ver, pero jamás se imaginó ni él mismo que poco tiempo después todo el mundo lo iba a conocer y no sólo eso, sino que todos lo iban a admirar.

De a poco empezó a marcar goles, a hacer jugadas inéditas y nos hizo pensar rápidamente que estábamos ante un jugador de otro mundo.

Durante una época en donde se lesionaba continuamente, parecía que su talento iba a ser truncado muy pronto y muchos culpaban de esto a aquel tratamiento que recibió de niño. 

Pero para su fortuna y la nuestra, aquellas lesiones quedaron atrás y hoy quizá es uno de los jugadores del Barça que más minutos lleva y menos lesiones ha sufrido.

Hace muy poco me contaba gente que lo conoce muy bien que es de los primeros en llegar al entrenamiento; no lleva una vida estrafalaria sino todo lo contrario, es disciplinado y disfruta lo que hace.

Pues sí, estoy hablando de la vida de Lionel Messi, el mismo jugador en el que tú estabas pensando. No mencioné su nombre desde un inicio porque no necesitaba hacerlo. Su historia hace que todos nos lo imaginemos.

Es la historia de superación personal de un tipo talentoso que ojalá no se aburra pronto de todo lo que está ganando, porque en realidad es un deleite verlo jugar. Nosotros debemos estar agradecidos que nos tocó vivir en esta época para poderlo ver cada que juega con el Barcelona.

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