Albúmina, la proteína presente en la sangre que nos protege de infecciones

La albúmina regula la actividad antifúngica de los ácidos grasos libres, modulando la virulencia del patógeno y tiene un rol fundamental en la inmunidad frente a los hongos del orden Mucorales

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De acuerdo con la OMS, la mucormicosis (antes llamada zigomicosis) es una infección angioinvasiva rara, pero grave causada por un grupo de hongos llamados mucormicetos.Foto: Pixabay

La albúmina, la proteína más abundante en la sangre, desempeña un papel clave en la inmunidad frente a las infecciones fúngicas como la mucormicosis, según un estudio internacional, liderado por el Laboratorio de Microbiología Clínica y Patogénesis Microbiana de la Facultad de Medicina de la Universidad de Creta (Gercia), y que contó con la participación del Centro de Metabolómica y Bioanálisis (CEMBIO) de la Universidad CEU San Pablo.

Esta proteína, que también es un marcador clínico del estado del paciente, regula "la disponibilidad, estabilidad y actividad" antifúngica de los ácidos grasos libres, modulando directamente la virulencia del patógeno y tiene un rol fundamental en la inmunidad frente a los hongos del orden Mucorales.

Tres de las investigadoras del Centro de Metabolómica y Bioanálisis que participaron en el proyecto - Coral Barbas, Ángeles López-López y Sandra Camuña-, detallaron que los ácidos grasos libres no oxidados inhiben de forma patente el crecimiento de Mucorales y que la albúmina protege a estos mismos lípidos frente a la oxidación, lo que preserva su capacidad antifúngica.

De hecho, aseguran que en pacientes con mucormicosis se detectan niveles elevados de ácidos grasos oxidados, que se asocian a "la hipoalbuminemia y pérdida de la actividad protectora del suero".

Por lo tanto, niveles bajos de albúmina se asocian con un peor diagnóstico en pacientes con mucormicosis, y la corrección de la hipoalbuminemia puede convertirse "en una estrategia preventiva y terapéutica complementaria, especialmente en pacientes de alto riesgo".

La investigación, publicada en 'Nature', fue desarrollada por un consorcio internacional y con la participación de al menos ocho países: Grecia, España, Francia, Bélgica, Alemania, Estados Unidos, India y China.

El CEMBIO demostró que "la actividad antifúngica de la albúmina depende de los ácidos grasos libres que transporta, ya estén unidos o no a la albúmina, y de su estado químico, distinguiendo entre ácidos grasos no oxidados (activos) y oxidados (inactivos)".

Con este trabajo, se abrieron nuevas vías para "el diagnóstico, la estratificación del riesgo y el tratamiento de una de las infecciones fúngicas más letales y difíciles de manejar en la práctica clínica moderna" y se redefinió el papel de la albúmina en este sentido. Los investigadores quien llevar, ahora, este hallazgo a un estudio clínico con personas infectadas que sufran hipoalbuminemia.

¿Qué es la mucormicosis?

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, la mucormicosis (antes llamada zigomicosis) es una infección angioinvasiva rara, pero grave causada por un grupo de hongos llamados mucormicetos.

En su página web explica que las esporas de estos hongos ubicuos (comunes en el suelo, las hojas caídas, el compost, el estiércol animal y el aire) pueden inhalarse e infectar los pulmones, los senos paranasales y extenderse al cerebro y los ojos. Con menor frecuencia, la infección puede desarrollarse cuando las esporas entran al cuerpo a través de un corte o una herida abierta.

La mucormicosis no es una enfermedad contagiosa, no se puede transmitir de una persona a otra. 

La mucormicosis afecta principalmente a personas inmunodeprimidas o a pacientes con otras enfermedades. Los grupos de alto riesgo incluyen a personas con diabetes (especialmente cetoacidosis diabética), trasplante de órgano sólido, neutropenia (niveles bajos de neutrófilos, un tipo de glóbulo blanco), uso prolongado de corticosteroides sistémicos y sobrecarga de hierro (hemocromatosis). El riesgo es alto para las personas con VIH y quienes usan fármacos inmunomoduladores, incluido el antifúngico voriconazol en algunos grupos de alto riesgo.

La presentación clínica se clasifica según el órgano afectado. Puede ser rinoorbitaria, cerebral, pulmonar, cutánea, gastrointestinal o diseminada.

La mucormicosis es una infección agresiva y potencialmente mortal que requiere un diagnóstico y un tratamiento tempranos. El tratamiento suele consistir en medicamentos antimicóticos y cirugía.

jcp