Las marchas
¿Qué necesidad hay de ésto cuando la Ciudad de México está en alerta y más próxima a retroceder que a avanzar en el semáforo epidemiológico?

Yuriria Sierra
Nudo gordiano
Entendemos la necesidad y la urgencia de los papás de niños con cáncer. Ésa que los obliga a manifestarse por el desabasto de medicamentos, porque las vidas de miles de pequeños están en riesgo. También la de las familias de víctimas de la violencia, una deuda histórica que no encuentra salida y que les es motor para no detener su búsqueda de justicia. O las madres que buscan a sus hijos desde hace varios años. O quienes exigen justicia por un feminicidio, porque la violencia de género no se detuvo por la pandemia. Entendamos también las movilizaciones de trabajadores de la Salud, quienes exigían respeto a su profesión, más aun cuando son ellos quienes combaten al virus en primera línea.
En el mundo vimos protestas contra la violencia policial, porque aún en el siglo XXI debemos hablar urgentemente de racismo y desigualdad. Hemos visto varias protestas, éstas sí legítimas, necesarias, impostergables. Las entendemos como ese recordatorio para este y cualquier otro gobierno, porque no deben olvidar sus pendientes o promesas y debemos subrayar sus fallas.
Sin embargo, también hemos visto algunas otras. Éstas sí innecesarias. El Zócalo está tomado hoy por Frenaaa, el colectivo que optó por un performance en lugar de construir un verdadero movimiento opositor. Antes de esto, y a pesar de la emergencia sanitaria, salían cada fin de semana a bordo de vehículos en la Ciudad de México y otras ciudades del país. Marchas y campamentos engañosos que no han aportado un ápice ni una conversación pública relevante. Incluso, a pesar de su fobia, respondieron al llamado del presidente López Obrador de acudir al Zócalo para asegurar la renuncia del mandatario. Y el resultado fue muy tramposo, pero la aglutinación de algunos de sus integrantes fue real, con cubrebocas tan mal puestos como esas casas de campaña que levantó el viento.
Y del otro lado. Hoy está convocada la “Marcha del Millón”, en apoyo al Presidente. ¿Qué necesidad hay de esto cuando la Ciudad de México está en alerta y más próxima a retroceder que a avanzar en el semáforo epidemiológico? El Hospital La Raza reportó saturación ayer viernes. Chihuahua es el primer estado en regresar a color rojo. Otras seis entidades están en alerta y también comienzan a reportar alta demanda hospitalaria.
La exposición anual de cráneos alusivos al Día de Muertos, sobre Paseo de la Reforma, será retirada: no estamos listos para regresar a las calles de manera ordenada, muchos no son capaces de seguir las medidas básicas de higiene y distanciamiento social.
- ¿Cuál es la urgencia de una marcha en favor del presidente? ¿Cuál de una contra él? ¿Por qué López Obrador no llama a sus seguidores a que se queden en casa? ¿Por qué no hace el mismo llamado a sus detractores, a quienes incluso ha retado a que salgan a las calles?
Entendemos las causas que ameritan las protestas, pero otras tantas, como la convocada hoy en Paseo de la Reforma, tendrían que ser las primeras en evitarse y ser descalificadas por las autoridades. Estamos por llegar a los 88 mil mexicanos muertos por la pandemia. No los olvidemos.