El peligroso péndulo

La radicalización, el movimiento pendular que ha permitido el resurgimiento de peligrosísimos extremos

Yuriria Sierra

Yuriria Sierra

Nudo gordiano

“Son muy hipócritas. Hablan de que se va a destruir el INE, que va a haber una dictadura, que lo estoy haciendo porque me voy a quedar, que va a haber reelección, pues que no se deje engañar. A la gente que vaya que sepa qué es una marcha, una manifestación en contra de nosotros por la política que estamos llevando a cabo en favor del pueblo…”, palabras del presidente de México. Andrés Manuel López Obrador atiza, atiza, atiza. El Presidente insiste en mantener encendido el fuego rumbo a la discusión de la reforma electoral, más ahora con la convocatoria abierta para la marcha en defensa del INE. Este martes, de nuevo se lanzó contra Lorenzo Córdova, a quien incluyó en una lista de aspirantes presidenciales elaborada más por dolosa corazonada que por certezas. El mandatario, aun así, no lo saca de su blanco de ataques: “Es evidente que el presidente del INE es una pieza clave del bloque conservador en México (...) Mentiras que vamos a desaparecer al INE, que vamos a establecer una dictadura, una tiranía (...) Son unos cretinos, corruptazos…”, afirmó ayer.

La política de la polarización, el discurso de confrontación que tanto le ha redituado al movimiento de la Cuarta Transformación, pero, en consecuencia, también ha sido alimento para el otro extremo. La radicalización, el movimiento pendular que ha permitido el resurgimiento de peligrosísimos extremos. Ayer mismo informaba en Imagen Noticias sobre una conferencia anunciada como “Política de Acción Conservadora” que agotó boletos para su próximo evento en la CDMX, en el que participarán el exasesor de Trump, Steve Bannon, Eduardo Bolsonaro, hijo del presidente saliente de Brasil, así como Balázs Orbán, funcionario húngaro, polémico por el trato inhumano que da a los migrantes. Un evento promovido por Eduardo Verástegui y el colmo —o lo peligroso más bien— es que ya agotó las localidades para los días 18 y 19 de noviembre.

Así de radicalizado está nuestro país, el mundo en general. Pocos políticos lo han entendido y han actuado para buscar un cambio. En la víspera de la elección intermedia en EU, los candidatos a la gubernatura de Utah, Chris Peterson y Spencer Cox, grabaron un spot juntos. Lejos del mensaje polarizador, lejos, muy lejos de los adjetivos, prefirieron enviar un mensaje distinto, muy distinto al que escuchamos con regularidad desde los micrófonos oficialistas: “Hay cosas en las que ambos concordamos, podemos debatir problemas sin degradar el carácter de los demás, podemos estar en desacuerdo sin odiarnos. Y ganemos o perdamos en Utah, trabajemos juntos, así que mostremos al país que hay un mejor camino…”. Demócratas y republicanos abrazando sus respectivas causas, pero, en lugar de atizar fuegos, trazando rutas para que, cualquiera que sea el proyecto que gane en las urnas, tenga camino libre de conflictos innecesarios y peligrosos.

Trump socava las elecciones antes del cierre de la votación: protesta, protesta, protesta”, publicó The Independent a media tarde de este martes, debido a publicaciones que el mismo exmandatario escribió en su red social, Truth, en las que, sin fundamento, habló de resultados amañados. No aprende.

  • Continuar con el discurso de radicalización nos deja a los ciudadanos que sí creemos en las instituciones en medio del trayecto pendular y a expensas de sus efectos. Hay varios espejos en el mundo.

Temas: