45 minutos

“Se amplían ocho carriles, la autopista MéxicoPachuca Se están construyendo otras vialidades y la vía de Lechería al aeropuerto Felipe Ángeles para llegar en tren desde el centro de la Ciudad, estación Buenavista, hasta el nuevo aeropuerto en 45 minutos…”, es ...

Yuriria Sierra

Yuriria Sierra

Nudo gordiano

“Se amplían ocho carriles, la autopista México-Pachuca Se están construyendo otras vialidades y la vía de Lechería al aeropuerto Felipe Ángeles para llegar en tren desde el centro de la Ciudad, estación Buenavista, hasta el nuevo aeropuerto en 45 minutos…", es la promesa de Andrés Manuel López Obrador. La hizo el domingo y la compartió en redes sociales. Queda en la posteridad y también para la comprobación. 

Será imposible no contrastar la realidad de esta proyección, hecha a cuatro meses la inauguración del aeropuerto en Santa Lucía, con lo que veremos en un futuro inmediato. Qué necesidad de subir la presión a uno de los proyectos más cuestionados en las últimas décadas.

La tendencia en las políticas de desarrollo urbano con visión de futuro es apostarle menos a los autos y más a las alternativas de transporte público. Dedicar más espacio a los autos particulares creyendo que de esta forma se reduce el tránsito, es una estrategia equivocada. Que la autopista México-Pachuca pase de dos, luego a seis y a ocho carriles, no es la respuesta ni la vía para resolver sus cuellos de botella. Hay infinidad de bibliografía, estudios y casos de éxito de ciudades en las que el uso del automóvil particular ha dejado de ser una prioridad y las razones de los porqués.  

Y si para esta administración primero los pobres, los esfuerzos tendrían que estar en la ampliación de la red de transporte público, para no condenar al nuevo aeropuerto a ser una isla. Tanto que ha costado, monetaria y políticamente este proyecto, que pasen de dos a seis u ocho carriles no implica que el tráfico se mantendrá estable, por el contrario las grandes ciudades, las ciudades más modernas están apostando al transporte público como principal herramienta de movilidad: reducir espacio al transporte privado y a expandir el espacio público. La ampliación que presumen en la autopista México-Pachuca poco podrán hacer para la demanda que generará un aeropuerto internacional. Y entonces está también el tema de una nueva vía ferroviaria que será la principal vía de acceso al AIFA.

En 2006 se inició la construcción del tren suburbano Buenavista a Cuautitlán, pero fue hasta 2008, dos años después, que comenzó su operación en los 27 kilómetros que recorre y con los que atraviesa cuatro municipios del Estado de México y dos alcaldías de CDMX, con un tiempo total de recorrido de 25 minutos. Pero, repito, tardaron dos años de construcción. Con la inauguración del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles programada para el 21 de marzo próximo, en cuatro meses, y sin avance en la construcción del tramo que unirá la terminal del suburbano con la del aeropuerto, ¿cómo lo hará esta administración? 

¿Cómo levantará el proyecto de un tren que, si bien no andará a la velocidad del tren bala, sí deberá construirse en tiempo récord? Para ser tan celosos en temas de rendición de cuentas y transparencia, qué manera de darse un balazo en el pie. No todos los viajeros podrán pagar mil pesos que en promedio costará el viaje en taxi a la nueva terminal. Otro frente de este proyecto que no despega.

addendum

La cúpula empresarial de Baja California no sólo ve con buenos ojos, sino que también tiene confianza en que si Alberto Capella llega a ser fiscal general del estado, hará un buen papel. Asegura que conoce muy bien los problemas por los que atraviesa la entidad fronteriza.

Capella se ha desempeñado en diversos cargos de seguridad. En Tijuana fue secretario de Seguridad Pública Municipal en dos ocasiones. Pasó de ser abogado a activista y luego a funcionario. Además, su más reciente cargo fue como titular de la Secretaría de Seguridad Pública de Quintana Roo.

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