'Hola' y adiós sentido común

Exhibir tanta riqueza en un México tan desigual y tan pobre es un disparo directo a la confianza que se tiene en este gobierno y en sus instituciones.

A nuestra clase política le hace falta sentido común… y menos prensa de moda. Eso pensé cuando mis ojos no dieron crédito a que la primera dama estuviera (de nuevo) en la revista Hola protagonizando un reportaje de 21 páginas sobre su “estilosa visita oficial al Reino Unido”. Mis ojos tampoco dieron crédito a la forma en la que este evento fue analizado por la prensa de opinión, ya sea criticándola por su riqueza o defendiéndola, porque los vestidos “no son de ella”. En mi opinión, ambas críticas son insuficientes y no capturan el verdadero problema: una clase política que no se da cuenta del enorme daño que sus ostentaciones de riqueza le hacen a nuestras instituciones.

El escándalo se detonó cuando se mostró que Angélica Rivera y su hija habían utilizado vestidos valuados entre 3 y 7 mil dólares en su visita oficial a Reino Unido. Las redes sociales fueron inundadas por detractores y defensores de la primera dama.

Los argumentos de quienes defienden que Angélica utilice vestidos caros pueden resumirse en tres. Primero, la mayor parte de los vestidos que usa no son suyos, sino son regalados de los diseñadores. Segundo, incluso si los vestidos no son regalos, ostentar riqueza no es malo per se, sobre todo cuando ella es una mujer independiente, que ha forjado un patrimonio propio a partir de su trabajo. Finalmente, los vestidos, en realidad, son necesarios para que nuestra clase política luzca a la altura de quienes los invitan.

Me parece que los dos primeros argumentos se quedan cortos en identificar las razones por las cuales estas ostentaciones son problemáticas y, el tercero, es enteramente desatinado.

Primero, el que los vestidos sean regalados no mejora la situación, la empeora. Recibir regalos de tan alto valor monetario para ser utilizados en eventos de Estado supone un problema ético, porque crea una liga entre quien regala los vestidos y quien los recibe. Una deuda de favores. No por nada el comité de ética del Senado de Estados Unidos prohíbe que cualquier senador reciba regalos en especie o monetarios con valor superior a los mil 500 pesos.

Por ello, es prioritario que México defina límites claros al valor de los regalos que todo servidor público, o beneficiario de los recursos públicos, puede recibir. Protocolos para que los donativos en especie sean donados son también necesarios.

Segundo, si bien es cierto que ostentar riqueza no es malo, y mucho menos si es fruto del trabajo propio, lo que es problemático es que nuestra clase política no tenga el sentido común para evitar hacer cosas buenas que parezcan malas. La población sabe que el sueldo del Presidente no es suficiente para adquirir los vestidos que usa su familia, por lo que asume que, o los vestidos han sido adquiridos con dinero del erario, o existen acuerdos de corrupción que permiten que la familia presidencial tenga recursos adicionales.

El problema yace en que la “estilosa” vida de Angélica Rivera levanta sospechas, mina la credibilidad de los ciudadanos en sus gobernantes, y atenta contra la confianza que se tiene en las instituciones. El problema es que, en política, percepción es realidad.

Finalmente, el argumento de que deben vestir a la altura me parece irrisorio porque nuestra clase política no se debe a quienes los invitan a Reino Unido, sino a quienes los pusimos ahí con nuestro voto. El problema de su ostentación es que muestra que no entienden la frustración que estas acciones generan en los ciudadanos, quienes saben que nunca podrán aspirar a dichos niveles de consumo y que culpan a la clase política por ello.

A diferencia de un empresario u hombre de negocios, el Presidente trabaja por mejorar las condiciones de vida de los mexicanos y es parcialmente responsable si ello no sucede. Exhibir tanta riqueza en un México tan desigual y tan pobre es, por lo menos, una enorme falta de sentido común, y por lo más, un disparo directo a la confianza que se tiene en este gobierno y en sus instituciones.

*Doctora en Gobierno

 por la Universidad de Harvard

vrios@post.harvard.edu

Twitter: @Viri_Rios

Temas: