La pandemia de la austeridad
Ahorrar es lo mejor que le sale a la 4T.

Vianey Esquinca
La inmaculada percepción
El 13 de enero en la conferencia mañanera, funcionarios de la Secretaría de Hacienda presentaron un plan de austeridad para que el INE hiciera ahorros en su operación y, según ellos, tuviera recursos suficientes para llevar a cabo el proceso de revocación de mandato que nadie pidió, que costará más de 3 mil 300 millones de pesos de recursos públicos y cuyo resultado ya se sabe de antemano.
Inmediatamente algunos consejeros del INE salieron a criticar lo que consideraron un plan que rayaba en lo ridículo. Muy mal que no estén aceptando la propuesta que tan amablemente les hizo la dependencia por órdenes del presidente. Si ahorrar es lo mejor que le sale a la 4T.
Por ejemplo, el presidente Andrés Manuel López Obrador decidió ahorrar dinero en las licitaciones de las medicinas y canceló el Seguro Popular con la promesa que México tendría servicios médicos como Suecia, Noruega, Dinamarca ¡y lo cumplió! Pues el país está como los países escandinavos del siglo XVIII.
A los gobiernos de la 4T les encanta ahorrar en el mantenimiento de algunos bienes innecesarios, como por ejemplo el Metro de la Ciudad de México. Los accidentes que este Sistema de Transporte Público ha tenido son porque esas cosas que pasan. El gobierno eliminó los fideicomisos para ahorrarse una lana, porque es mucho más barato encomendarse al Señor en caso de desastres naturales.
Pero, además, las ideas que le propuso Hacienda al instituto están buenísimas y no tienen desperdicio. Dijo que tenían que ajustar los salarios de los 1,336 funcionarios de nivel director de área para arriba. El problema es que actualmente sólo hay 121 trabajadores en ese nivel. Entonces el INE va a tener que contratar 1,215 colaboradores nuevos para luego ajustar su tabulador salarial y cumplir con la meta propuesta por Hacienda.
Con disminuciones salariales el INE podría además contratar gente leal y no capaz, de esta manera se pondría a tono con el gobierno federal que considera que la capacidad es un tumor que debe extirparse.
Muy responsablemente, quien presentó en la mañanera el plan dijo que no se afectaría a los trabajadores sindicalizados. De que es una bonita sugerencia no hay duda, lástima que no haya sindicato en el INE.
También recomendaron la cancelación de seguro de gastos médicos mayores. Excelente noción, así todos podrán ir al IMSS para recibir el mejor servicio médico posible sin medicinas ni médicos ¡que sufran lo que millones de mexicanos padecen! no así los propios funcionarios de la 4T que se atienden en hospitales privados cuando se enferman.
Pidieron, además, reducciones de viáticos y pasajes, servicios de telefonía celular, combustibles, gastos de alimentación, entre otros. Ya entrados en gastos podrían dejar de comprar papel de baño, que los funcionarios del Instituto sean responsables y se aguanten las ganas; ¿para qué se quiere además tantos candados en la credencial del INE? Que se haga una copia fotostática y se enmique y asunto arreglado.
También podrían hacerse las votaciones a mano alzada en las plazas públicas. Así se ahorraría en módulos, mamparas, impresión de boletas y en la capacitación de funcionarios de casilla. En lugar de tener al presidente, secretario y escrutador sólo se tendría a un animador gritando “si, ¿por cuál vota?”. Por supuesto, en lugar de tinta indeleble, se le puede pedir a la iglesia que facilite ceniza y se marque la frente.
El INE debería considerar la propuesta tan seria, rigurosa y llena de aciertos que le hizo algún estudiante de secundaria a la Secretaría de Hacienda. En una de ésas se puede contagiar de la pandemia del austericidio que le ha dado al gobierno morenista desde el 2018.