Al gusto del cliente
“Al margen de la ley, nada, por encima de la ley, Morena, porque las leyes están para lo que el cliente pida”
Los morenistas se están tomando muy en serio eso de que la ley se hizo para romperse, pues están demostrando que cuando alguna no les conviene, simplemente… la cambian. Y antes que salgan a defenderse señalando que “el pueblo votó por el cambio” habría que explicarles que no se trata de aquellas leyes que fueron parte de sus promesas de campaña, como la revocación del mandato o la eliminación del fuero, sino de esos cambios que a últimas fechas los están dibujando de cuerpo entero.
Unos cuantos ejemplos. El primero, el albazo en Baja California donde los legisladores locales cilindrados por el gobernador electo Jaime Bonilla y por supuesto los morenistas, decidieron que dos años de gobierno no les eran suficiente y que querían más, ¿qué hicieron? Cambiar/truquear la ley. ¿Por qué? Ellos responderán: “porque podemos”.
En Veracruz, desde que entró el gobierno morenista encabezado por Cuitláhuac García comenzó una batalla campal contra el fiscal Jorge Winckler acusándolo de ser un alfil del exmandatario Miguel Ángel Yunes, de soltar delincuentes, de comer niños y hacer fiestas satánicas. Sin embargo, en lugar de ser institucional, y utilizar los mecanismos adecuados para quitarlo, decidieron cambiar la ley y suspenderlo. ¿Por qué? Ellos responderán: “porque nos dio la regalada gana y oblígame perro”.
En la Cámara de Diputados esta semana se vio un episodio negro, muy negro, que estuvo a punto de concretarse. Morena quería seguir en la presidencia de la Mesa Directiva, no podía por ley, ¿qué hizo? Una intentona para cambiarla. El presidente Andrés Manuel López Obrador tuvo que intervenir y dar un manotazo, lo que nos deja varias lecciones: 1. El mandatario mexicano respeta la autonomía del Congreso… hasta que deja de respetarla y tiene que meter a sus fierecillas en cintura. 2. Cuando la perra es brava, hasta a los de la casa muerde y que las tribus morenistas cada vez muerden más y más fuerte. ¿Hasta cuándo podrán controlarlas? ¿Hasta cuando las “fuerzas vivas” se pasarán de vivas y comenzarán a saltarse, incluso al mandatario?
Una de las frases favoritas del Presidente es: “Al margen de la ley, nada, por encima de la ley, nadie”, los legisladores morenistas tienen otros datos y quieren “Al margen de la ley, nada, por encima de la ley, Morena, porque las leyes están para lo que el cliente pida”.
APUNTES
El viernes pasado, en la conferencia de prensa mañanera, el canciller mexicano Marcelo Ebrard dijo que, en su visita a Washington el próximo martes, no esperaba una amenaza arancelaria: “porque no se entendería, es decir, ¿por qué habría una discusión arancelaria si hay una reducción del 56 por ciento (de flujo migratorio) en tres meses?”.
Marcelo-Marcelo-ra-ra-ra tiene razón. ¿De qué se puede quejar el presidente Donald Trump si el gobierno mexicano, sintiéndose en las cuerdas y sabiendo que no tiene otra opción, lo ha dejado echar todas las bravatas del mundo contra los mexicanos? ¿Si le ha dado trabajo a 5,359 de migrantes centroamericanos, ha destinado 25 mil 451 elementos de la Guardia Nacional al tema migratorio en lugar de combatir el crimen organizado y serenar al país, si enfrenta todos los días las quejas de los gobernadores de los estados fronterizos del norte que ya no ven lo duro, sino lo tupido por los migrantes que se quedan en territorio nacional, si va a destinar 100 millones de dólares a apoyar a Guatemala, Honduras y El Salvador? Si bien con el mandatario estadunidense nunca se sabe, efectivamente no sería justificable que teniendo en el suelo al gobierno, quisiera también patearlo.
