Los políticos son de Marte y los ciudadanos de Venus

Definitivamente hay una ruptura, una falta de entendimiento entre el lenguaje de los políticos y el de los ciudadanos. Hay un eslabón perdido que no se ha podido encontrar para unir estas dos razas que habitan el país. Los primeros piensan que entienden y saben lo que la ...

Vianey Esquinca

Vianey Esquinca

La inmaculada percepción

Definitivamente hay una ruptura, una falta de entendimiento entre el lenguaje de los políticos y el de los ciudadanos. Hay un eslabón perdido que no se ha podido encontrar para unir estas dos razas que habitan el país. Los primeros piensan que entienden y saben lo que la gente quiere y los segundos están cada vez más hartos de los primeros.

Así, pues, de los creadores de “No entienden que no entienden” llega “Están viendo y no ven”, que pone al descubierto cómo mientras gran parte de la población ha cambiado sus hábitos de vida y de consumo de medios, así como su nivel de confianza en las instituciones, los políticos parecen estacionados en la época del medievo, queriendo hacer las cosas como antes, manteniendo con necedad sus mismas costumbres. Esta semana, una vez más, los políticos mostraron el cobre en distintos momentos.

Por ejemplo, ante la incapacidad de explicar que la depreciación del peso frente al dólar es provocada por la volatilidad internacional que afecta a economías como la mexicana, y ante la falta de credibilidad que tiene la gente sobre sus autoridades que juran y perjuran que no afectará las finanzas del país y no implicará aumento de precios, a un genio de la comunicación en Los Pinos se le ocurrió que sería muy buena idea pagar menciones en el programa Hoy para que los famosos conductores Andrea Legarreta y Raúl Araiza dieran clases de economía sobre por qué no había que preocuparse. Por supuesto, ellos, los menos culpables, recibieron una lluvia de críticas ante su osadía de leer un teleprompter con un contenido que, tal vez, ni siquiera entendieron.

Pero así como deciden exhibir a estos conductores se les ocurre, incluso, exponer a la primera dama. Una vez más, a una mente creativa se le ocurrió que sería buena idea mandar fotos de Angélica Rivera durante la gira presidencial a la península arábiga, para mostrar su sentido de la moda en tierras árabes. No hicieron caso de las críticas que una y otra vez se generan cada vez que la esposa del Presidente aparece en revistas de sociales, sino que en esta ocasión ni siquiera se tomaron la molestia de mandar fotos distintas, y la revista Hola y el suplemento Pink tienen como portada la misma foto de Rivera. Seguramente pensaron que nadie se daría cuenta del detalle.

Otra perla para la posteridad. Ante la inminente filtración del crimen organizado en las esferas del poder, los partidos políticos deciden “quemar a la bruja” para que la gente piense que se está acabando con el mal. Entonces toman como rehén a una infiel como Lucero Sánchez, la chapodiputada, a quien se le acusa de tener una relación con Joaquín Guzmán Loera y falsificar sus documentos para poderlo ver en El Altiplano, y deciden darle sangre al pueblo para calmar su sed de justicia. Entonces se echan al ruedo y se pelean entre ellos para ver quién se queda con la presa. El PRD se deslinda de haber ido en coalición con el PAN para postularla; el PAN, siete meses después decide que es buena idea finalmente pedirle a la joven sinaloense su renuncia; el PRI, echándole leña verde, también mete su cuchara y exige que sea llevada a la justicia para pagar sus horrendos crímenes.

Con estas acciones, los políticos piensan que le siguen dando a los ciudadanos su dosis cotidiana de atole con el dedo, que la gente no se da cuenta y que sigue confiando en ellos; y luego se pregunta por qué hay tanta oposición vecinal, por qué en las elecciones los candidatos independientes están siendo una opción y por qué su popularidad está por los suelos.

Temas: