No quiero meterme en polémicas de ningún sentido, así que los asuntos políticos e ideológicos que cruzan en el panorama mundial, propagando fuegos, violencia y sobre todo un escepticismo y la polarización subsecuente son asuntos que le dejo a los sesudos comentaristas y expertos en ciencias sociales. Sólo puedo decir que el ambiente global es de preocuparse y, después del Mundial que nos hizo olvidar un poco de la situación imperante en casi todas las regiones del mundo, tenemos un caldo propicio para eventos desestabilizantes y todos salimos dañados.
Dicho esto, me dedicaré a repasar algunos conceptos de liderazgo en los emprendedores y dirigentes de empresas, sobre todo familiares.
Primero unas definiciones:
a.- Una tribu estadunidense definió a un líder como “alguien que nos convence” y esta frase simplista tiene una gran profundidad, ya que no contiene juicios de valor, sino que esa persona y sus acciones no sólo palabras, provoca una reacción en quien lo sigue que no es necesariamente racional, pero que implica su sometimiento a sus dictados, aunque éstos sean muy cuestionables. Ejemplos sobran: las grandes luchas por ideología y poder (el fascismo, comunismo, fundamentalismo religioso, fanatismo sectario, etcétera) que se dieron en el siglo pasado rompieron un molde de siglos de guerras digamos con reglas prefijadas. Las masacres en la Alemania nazi, en la Unión Soviética, China o Ruanda por mencionar sólo algunas fueron resultado de líderes que convencieron a sus gentes a hacer actos terribles o, en su caso, a guardar silencio, dando su consentimiento a actos atroces.
En el siglo XXI no andamos mucho mejor y basta ver las conflagraciones en muchas partes, pero con nuevas armas terroríficas y letales. Un escenario deprimente que requiere ser resuelto por una mayoría de buena fe, que esta callada y le da armas a los líderes a lograr sus objetivos.
b.- En la inteligencia artificial (ya la estoy utilizando con mucho asombro, pero también preocupación), un líder es alguien” con la capacidad de guiar, influir y motivar a un grupo de personas para alcanzar objetivos comunes”. Es una persona con empatía, gran comunicador, pero también sabe escuchar, tiene un plan o estrategia para lograr lo que se propone, y otros atributos. Esta definición está más acorde a los jefes de empresas, familiares o no, ya que lo que promueven es una visión (la suya), pero que trasciende a todos y les hace reaccionar para que ésta se logre, porque simplemente la convierten en suya.
En mis platicas enfatizo que la verdadera comunicación es como una calle de doble sentido. Si eres un jefe nada más, dictas órdenes y esperas la obediencia total sin pedir respuesta ni opiniones diferentes. Un buen liderazgo es que propongas algo y esperes la opinión de los que van a hacerlo y su feedback lo que sirve para manejar un denominador común, aceptado por todos. No pierdes tu autoridad, pero la modificas y adaptas para que la gente te siga porque te cree y le conviene seguirte.
Un líder toma decisiones difíciles, incluso de vida o muerte para su negocio y familia, pero ese proceso está influido por el análisis de alternativas y distintos escenarios que la presenta su gente y que sabe escuchar.
En resumen, creo que actualmente nos hacen falta líderes del pasado que aún veneramos (ustedes escojan a sus favoritos), pero en los negocios de estructura familiar y en muchos emprendedores(as) esa cualidad está presente y el mundo los necesita para mejorar a la sociedad donde trabajan.
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