Controles en la edad madura

Salo Grabinsky

Salo Grabinsky

Del verbo emprender

Reconozco que después de 40 años de asesorar, escribir esta columna (gracias a Excélsior y a ustedes amables lectores) ya no “me cuezo al primer hervor” y puedo entender muchos de los efectos de la edad madura, porque la estoy viviendo, aunque reconozco que he sido muy afortunado por estar relativamente sano, lúcido y haciendo lo que más me gusta, que es apoyar a los emprendedores y a las empresas de estructura familiar donde me lo soliciten. Es muy gratificante y de ninguna manera pienso dejarlo hasta que me vaya “de minero”. Pero hay que reconocer ciertos conceptos y entender un poco más a mis asesorados adultos que tienen serias dudas y temores al llegar a retirarse y a los que les afecta la palabra sucesión, aunque les cambio eso por la transición, a algo mejor, relevante, productivo y sobre todo que les permita dejar un legado de su experiencia y una bien ganada reducción de la tensión diaria a la que se vieron obligados por muchos años. No  pueden dejar de tener planes, objetivos realistas que los ilusionen y les permitan levantarse con ánimo y deseos de cumplirlos. La apatía y depresión son los enemigos a vencer a toda costa. Y claro, la disminución de fuerzas, una vida más sedentaria y algunos achaques son obstáculos que, con un trabajo constante y una mente abierta pueden solventarse parcialmente, pero no van a desaparecer.

Yo ya soy un adulto mayor y sufrí una influenza tipo A que me afectó varias semanas y sus secuelas las sigo viviendo. Ni modo.

Pero lo importante no es quejarse del pasado, sino tener un cambio de actitud y plantearse otro escenario que lo llamaré como el “control de la decadencia”. A mis seres queridos no les gusta escuchar este concepto, pero se los digo, es muy válido, realista y hay que adaptarse, ya que la alternativa es peor.

Por ejemplo, durante décadas viajé  constantemente a visitar empresas familiares en todo el continente, a dar conferencias y seminarios, incluso varios diplomados sobre mi especialidad a cientos de empresas de este tipo. La pandemia se encargó de cerrar esta puerta casi definitivamente, ya que nadie quiere asistir a eventos presenciales por el tiempo, costo y el tráfico de muchas sedes. No me quedó otra que cambiar de proyecto, siguiendo a la tecnología y a sus grandes descubrimientos. Ahora estoy elaborando videos de mis seminarios más concurridos para que cientos de familias de negocios y empresarios los puedan adquirir y repasar varias veces porque, a mi modesto juicio, son muy aconsejables para verse y aplicarse. Ya tengo disponibles dos seminarios: Las reglas del juego en la empresa familiar  y Empresas de hermanos, ©Salo Grabinsky mismos que estuve impartiendo cientos de ocasiones en las últimas décadas. Si ustedes los tomaron en el pasado, lo agradezco y ya saben de su potencia y valor educativo y de capacitación. A varios les cambió su vida y planes radicalmente. Se los recomiendo mucho.

En cuanto a los controles a los que me referí, no hay de otra: las visitas a médicos amigos, siguiendo sus instrucciones lo más posible (sin exagerar, claro), cambios de rutina y como ingeniero que soy, checar constantemente la presión, temperatura y otras variables para que no nos causen problemas. Lo importante es la actitud y definitivamente dejar huella y ejemplo, tanto a nuestros seres queridos como a todos aquellos que me han hecho el enorme honor de seguirme.

Les recomiendo éstos y otros videos que espero seguir produciendo, son muy  poderosos. Los pueden buscar al 52 55 19929283  a gzsalo@gmail.com o irma.direccion@gmail.com  

Hay que seguir jalando la carreta, ¿no creen?