La siguiente fase del Entendimiento Bicentenario
Recientemente, ciertas voces en Estados Unidos, incluyendo al exfiscal general William Barr y algunos legisladores republicanos, propusieron que su país debería de emplear la fuerza militar en México para combatir a los cárteles del narcotráfico. Sin duda, las ...
Recientemente, ciertas voces en Estados Unidos, incluyendo al exfiscal general William Barr y algunos legisladores republicanos, propusieron que su país debería de emplear la fuerza militar en México para combatir a los cárteles del narcotráfico. Sin duda, las propuestas tienen un objetivo electoral y no de política pública, pues —además de ser contrarias a cualquier noción básica de derecho internacional y de buena vecindad— dañan la confianza que se requiere para mantener la cooperación entre México y Estados Unidos, que es esencial para combatir las redes internacionales del crimen que trafican, entre otros, fentanilo y armas. Sin importar su objetivo, las propuestas resultan ofensivas y fuera de lugar, por lo que el presidente López Obrador ha sido categórico: defenderemos nuestra soberanía. Por su parte, la Casa Blanca denunció estos discursos y los descartó como ideas absurdas. No obstante, el secretario Ebrard viajó a Washington, D.C. para reunirse con el embajador Moctezuma y nuestros cónsules con el propósito de enviar un mensaje claro: México trabaja arduamente contra el fentanilo y no permitirá ser utilizado con fines políticos.
Es importante reiterar que, según el más reciente Informe Anual de Terrorismo del Departamento de Estado, no hay evidencia de que en México haya grupos terroristas. Los grupos transnacionales que operan en México son alimentados con dinero y armas de alto poder provenientes de Estados Unidos. Un esfuerzo serio para hacerles frente pasa por una política de salud pública que se enfoque en la prevención y reducción de los riesgos del consumo de fentanilo, así como una estrategia binacional de inteligencia financiera y una operación significativa por parte de EU para limitar el trasiego de armas y municiones a México.
Nuestro país continuará mostrando una clara voluntad de cooperación, por supuesto, siempre con respeto a nuestra soberanía. Al respecto, el presidente López Obrador recibió en Palacio Nacional a una delegación de alto nivel de Estados Unidos, encabezada por Elizabeth Sherwood-Randall, asesora de Seguridad Interior de la Casa Blanca. En el encuentro, a fin de hacer frente a la amenaza del tráfico de armas y del fentanilo, acordamos la segunda fase del Entendimiento Bicentenario.
Subrayo el trabajo del gobierno de México bajo el Entendimiento para desmantelar las redes del narcotráfico: decomisamos más de seis toneladas de fentanilo del mercado (suficientes para producir más de 3 mil millones de dosis letales de esta droga) y, tras la entrada en vigor del mismo, aumentamos nuestros decomisos de fentanilo en 73 por ciento. Reconocemos que los orígenes de la problemática del fentanilo se encuentran, en buena medida, en la crisis de adicción a opioides en EU. Por tanto, abordamos la situación desde un ángulo de salud a partir del lanzamiento de una campaña informativa binacional de reducción de daños sobre el uso y los peligros del consumo de fentanilo.
Partiendo de estos resultados, ambos reconocemos la importancia del trabajo conjunto a través de la segunda fase del Entendimiento Bicentenario. En esencia, buscamos aumentar más los resultados en indicadores clave: el decomiso de armas de alto calibre hacia México, así como de precursores químicos y fentanilo hacia EU. Además de la campaña de salud pública binacional que acordamos, en abril, nuestros gobiernos darán seguimiento a estos avances, con la secretaria Rosa Icela Rodríguez a la cabeza de los esfuerzos por parte de México.
Tenemos la obligación de tomar en cuenta las lecciones históricas y plantear políticas que hagan frente a nuestros retos compartidos en materia de salud y de seguridad. La cooperación de México en éste y otros temas depende, necesariamente, del respeto de dicho país hacia el nuestro. Y como ha instruido nuestro Presidente, desde la Cancillería no nos cansaremos de reiterar la defensa a nuestra soberanía.
- *Abogado y maestro en políticas públicas.
Jefe de la Unidad para América del Norte de la Secretaría de Relaciones Exteriores
