Resistir al crimen: ¿con qué?

La Guardia Nacional tardará entre 10 a 15 años en consolidarse

La estrategia del gobierno federal para resistir al crimen organizado se resume, como todos sabemos, con dos palabras: Guardia Nacional. El problema que tiene la Guardia Nacional es que, en tanto que es un cuerpo integrado por elementos del Ejército y la Marina está imbuido de las tácticas y estrategias de las Fuerzas Armadas, no de prácticas policiacas.

Las diferencias tácticas y estratégicas entre Fuerzas Armadas y Policía son enormes. Las Fuerzas Armadas son una fuerza de ocupación territorial, mientras la policía parte de una concepción de proximidad a la sociedad.

La ocupación territorial se basa en dos principios: su poderío de fuego superior al  contrario y la capacidad de aterrorizar a la población para que deje de delinquir cuando la fuerza se hace presente. Es una fuerza de patrullaje e intimidación social, pero no resuelve la delincuencia menor, que es la escuela de iniciación al crimen para muchos jóvenes.

La fuerza de proximidad policial no necesariamente tiene la misma capacidad de fuego de las Fuerzas Armadas, pero cuenta con aliados en la sociedad, como Iglesias, escuelas, padres de familia y autoridades.

La proximidad social, le permite jugar un papel activo en el mantenimiento del orden local, involucrándose en el control de elementos susceptibles a incorporarse al crimen.

La Ciudad de México es el ejemplo más claro de la ineficaz estrategia del uso de la Guardia Nacional. Sus patrullajes por las zonas “más peligrosas” de la ciudad no han impedido el aumento a la incidencia delictiva en Iztapalapa, Gustavo A Madero, Tláhuac, Miguel Hidalgo y Xochimilco, entre otras zonas.

El problema con la Guardia Nacional es que desvía la atención de lo que debiera ser la estrategia anticrimen central: entrenar y reforzar los cuerpos policiacos en el país y de los 90 mil elementos en la Ciudad de México.

Según estudios recientes, sólo el 9% de los elementos de la policía capitalina están considerados aptos para ejercer su función, tanto por capacitación como por conocimientos y entrenamiento físico. A nivel nacional el promedio es del 25 por ciento.

Además del error de desaparecer la Policía Federal y su aparato de inteligencia conocido como Plataforma México, el gobierno federal se equivocó al embarcarse en la aventura de crear la Guardia Nacional, proceso que tardará de 10 a 15 años en consolidarse. Y casualmente embarcó al gobierno de la Ciudad de México en una estrategia equivocada ante el crimen.

La sociedad mexicana pagará caro este equívoco.

Twitter: @rpascoep

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