lnseguridad en México

•El secretario de la Defensa Nacional pronosticó que tendrán que pasar de 10 a 15 años para que la Guardia Nacional sea una institución consolidada.

El presidente López Obrador ha dicho en su Primer Informe que su gobierno no ha logrado los resultados esperados en materia de seguridad, a pesar de su declaración del fin de “la guerra de exterminio" al narcotráfico. No sorprende la percepción del mandatario. Es, sin duda, el problema más complejo que enfrenta el país.

El crimen organizado y el trasiego de droga en México surgieron a través de una combinación desafortunada de tres factores principales. Primero, sucesivos gobiernos mexicanos optaron por una política de contención y/o negociación con el crimen organizado doméstico. Esa política se transformó eventualmente en una situación de complicidad factual entre política y narcotráfico.

En segundo lugar, a la clausura de las rutas del Caribe que se usaban para llevar droga a Estados Unidos, el narcotráfico encontró una ruta alterna vía México.

Por último, ese cambio de ruta se vio favorecido por la firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), que permitió la masificación del comercio bilateral, facilitando indirectamente el trasiego de droga hacia el mercado estadounidense.

La complicidad histórica del Estado mexicano con el narcotráfico significó el compromiso de no crear una fuerza de seguridad capaz de acabar con el negocio. Ese compromiso sembró la incapacidad actual para abatir la criminalidad en el país, pues nunca priorizó crear una fuerza policiaca eficaz y libre de corrupción.

En enero, el secretario de la Defensa Nacional pronosticó que tendrían que pasar entre 10 a 15 años para que la Guardia Nacional pudiera considerarse una institución consolidada. Lleva apenas 3 meses de existencia. Y las fronteras siguen abiertas.

El flujo de armas de norte a sur sigue sin obstáculos mayores. El decomiso de armas automáticas provenientes de Estados Unidos ha crecido en 122% este año, según la Secretaría de Relaciones Exteriores. El país va encaminado a sufrir el año más sangriento en su historia. El portal de noticias Cuestione publica documentos internos de la DEA reportando que 23 estados están en pugna o bajo el dominio de células criminales. Dos terceras partes del país. La importación de armas, homicidios al alza y ocupación territorial por el crimen organizado es el escenario de inseguridad que México tiene ante sí.

Es una situación donde declaraciones moralistas presidenciales no surtirán efecto, ni mucho menos, la bonhomía de las mamás de delincuentes.

                Twitter: @rpascoep

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