Sobre la amenaza de Trump
Sinceramente, me tienen pensativo las declaraciones que hizo el presidente electo estadunidense, Donald Trump, sobre designar a los cárteles mexicanos como grupos terroristas extranjeros FTO en inglés y el furor que todo esto ha creado en México durante los últimos ...
Sinceramente, me tienen pensativo las declaraciones que hizo el presidente electo estadunidense, Donald Trump, sobre designar a los cárteles mexicanos como grupos terroristas extranjeros (FTO en inglés) y el furor que todo esto ha creado en México durante los últimos días de diciembre.
Automáticamente y por lo que se ha podido leer, muchos se meten en la cabeza que, al designar a los cárteles mexicanos como grupos terroristas bajo la Ley Antiterrorista y de Pena de Muerte Efectiva promulgada por el expresidente Bill Clinton en 1996, se tendrá una invasión o una intervención con marines o tropas estadunidenses en suelo mexicano. El escenario, en sí, es real, pues existen antecedentes de lo que ha sucedido en Irak, Siria, Afganistán, Vietnam, etcétera.
Sin embargo, me parece que tenemos que ser cuidadosos al hablar de esto entendiendo la magnitud de las relaciones político-económicas de dos países vecinos como lo son México y Estados Unidos. Al igual, si bien Donald Trump se convertirá de nuevo en el hombre y presidente más poderoso del mundo, también hay que tomar sus declaraciones como un cúmulo de ideas para generar impacto, miedo, presión y euforia. Es su estilo y ya es muy bien conocido por su última presidencia, como también por su show televisivo y sus libros.
En las últimas semanas, el presidente electo estadunidense ha tratado de imponer su agenda y su sello mediante amenazas a socios o aliados del país norteamericano: Canadá, México, Panamá, China, Rusia, Ucrania y la OTAN.
Sobre México, no es nuevo lo que planea hacer, pues, si usted bien recuerda, lo trató de implementar durante la presidencia de Andrés Manuel López Obrador. El gobierno mexicano tuvo que negociar “algo” con la Casa Blanca y, después de eso, el mismo presidente Trump decidió “posponer” tal designación.
Francamente, no sé si al llegar y tomar posesión, el presidente Trump designe a los cárteles mexicanos como grupos terroristas extranjeros, pero si lo hace, dudo que por automático suceda lo que muchos sueñan, piensan o desean. Antes de ver una invasión o a soldados estadunidenses en suelo mexicano, el gobierno mexicano se sentará a negociar medidas y acciones para combatir una problemática que debe ser compartida desde ambos lados. Es dual.
Asimismo, queda por saber cuál será el peso del Congreso en Washington DC ante una medida como la que pretende tomar Donald Trump contra México. Se necesitan fondos, se necesita tiempo, planeación y saber si un Congreso republicano está totalmente de acuerdo ante lo que se quiere llegar a hacer; especialmente por la magnitud de lo que representa México como vecino, socio comercial y país.
Las consecuencias de lo que pretende hacer Donald Trump serían catastróficas para la economía mexicana en todos los sentidos, especialmente si partimos del T-MEC, de las operaciones interbancarias, remesas, flujos de divisas o líneas de crédito que México posee a nivel internacional.
Imaginarse un escenario como el que se plantea es complicado y difícil. Por eso, el gobierno mexicano actual necesita prepararse con un equipo político-diplomático que pueda hacer frente a cualquier adversidad que se dé durante los primeros meses de la presidencia de Donald Trump. El populismo y la victimización no caben para una situación como ésta. Ya hay que dejarse de eso o quitárselo.
El escenario es real, pero también con mucho bluf. México cederá en mucho y negociará bastante antes de que se declare a los cárteles mexicanos como terroristas.
