Presiones en Washington, Kiev y Moscú

Las declaraciones han sido confusas en las últimas dos semanas. Los escenarios llevan a una posible paz este año, pero con sus reservas y su balanza hacia el lado ruso. El tiempo corre y parece que a Trump le urge ser el héroe en el conflicto ucraniano dejando fuera de ...

Las declaraciones han sido confusas en las últimas dos semanas. Los escenarios llevan a una posible paz este año, pero con sus reservas y su balanza hacia el lado ruso. El tiempo corre y parece que a Trump le urge ser el héroe en el conflicto ucraniano dejando fuera de las negociaciones más importantes al país que fue invadido.

Rusia mira con detenimiento y sonríe ante los ofrecimientos que ha hecho Trump para restablecer los canales diplomáticos entre ambas administraciones. Analiza los pros, los contras y ve con buenos ojos lo que Donald Trump planea hacer para que la guerra en Ucrania culmine lo más pronto posible. Hasta cierto punto, sorprenden las declaraciones del mandatario estadunidense dentro del Kremlin, pero se toman con agradecimiento y con un alto valor estratégico. Los aires en Moscú huelen a que algo importante está por venir. Los contactos continúan y hay reuniones de alto nivel esta semana en Estambul, Turquía. Existe una gran posibilidad de que para marzo se reúnan Putin y Trump, pero primero hay que afinar detalles para que ya haya algo muy avanzado con Ucrania.

Rusia está dispuesta a escuchar a la administración trumpista, pero realmente, no lleva prisa o no se dejará presionar para llegar a un acuerdo de paz. Sobre Ucrania, Rusia está supuestamente abierta a negociar con su país vecino; sin embargo, sigue quedando en duda la legitimidad del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, como también, se exige la necesidad llevar a cabo elecciones presidenciales aún cuando está vigente una Ley Marcial y existen dentro la Constitución de Ucrania dos artículos que blindan estos procesos. A la par de esto, Rusia deja completamente en claro que bajo ninguna circunstancia negociará el regreso de los territorios ganados en Ucrania al país invadido. Eso, está descartado.

Rusia podría buscar un cese al fuego y luego encontrar un acuerdo de paz. Las opciones son diversas, pero todo indica que el menos presionado es el país invasor.

Por otra parte y desde Washington, Donald Trump utiliza una estrategia poco ortodoxa y usual desde los estándares históricos de la política exterior estadunidense sobre Rusia: intenta ferozmente suavizar cualquier tipo de declaración que pueda poner en riesgo la actual negociación con Rusia y hasta cierto punto demerita a Ucrania o a su presidente en lo que sucede actualmente dentro de la guerra.

Esto choca en demasía con la estrategia que él tenía durante su campaña presidencial y la repetitiva promesa que terminaría la guerra con una sola llamada. Su discurso y sus declaraciones son completamente las de un empresario o un negociador que no le importa traicionar sus ideales. Todo va enfocado a los intereses y en lo que se pueda recibir o ganar para llegar a una solución.

Sobre Ucrania, Trump quiere sellar sí o sí un acuerdo de minerales, gas y petróleo que pueda crear un fondo entre ambos países y se vaya pagando el financiamiento otorgado a Kiev desde el inicio de la invasión rusa al país.

Después de una gran resistencia al acuerdo y de estar presionado por Trump por más de una semana, Zelenski acudirá a Washington este viernes para sellar dicho acuerdo y tener más “contento” a Trump. No habrá garantías de seguridad, las cuales son esenciales para un acuerdo de paz, pero es lo que hay para Ucrania y lo que está sobre la mesa.

Los escenarios siguen siendo complicados para Ucrania.

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NOTA DIPLOMÁTICA

Este jueves cumplí 32 años. Gracias por sus felicitaciones. Es un gran regalo estar en Excélsior.

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