Lo que dejó la llamada entre Trump y Putin
El regreso del republicano perfilaba un beneficio a su socio del KremlinLa llamada telefónica entre Putin y Trump abre un nueva etapa en el conflicto ucraniano. Es como si existiera un antes y un después aun con los antecedentes que se venían dando sobre las ...

Ricardo Ortiz Esquivel
Internacionalística
- El regreso del republicano perfilaba un beneficio a su socio del Kremlin
La llamada telefónica entre Putin y Trump abre un nueva etapa en el conflicto ucraniano. Es como si existiera un antes y un después aun con los antecedentes que se venían dando sobre las declaraciones de Trump o los contactos entre las administraciones ruso-estadunidenses.
Han sido menos de 10 días de la llamada telefónica entre los mandatarios más poderosos del mundo, la cual ha desencadenado sorpresas, declaraciones y reuniones del más alto nivel en la política o diplomacia entre países. Todo se ha ido rápido y ha traído sus consecuencias al pasar los días. Una sola llamada telefónica ha propiciado que el tablero geopolítico mundial se altere y pueda cambiar el orden mundial.
La llegada de Donald Trump de nuevo al poder en Washington, DC, tenía un significado complicado para el mundo y para lo que sucede hoy en Ucrania. Siempre creí que Donald Trump resultaría ser un actor importante en el curso de la guerra en Ucrania, aunque no realmente alguien que buscara un mayor beneficio para el país invadido. Su estilo, su forma de ser, su ego, su antecedente como empresario-negociador, su admiración por Putin y su constante coqueteo con Rusia me dieron la impresión de que las cosas terminarían alineándose más a lo que Rusia ha venido pidiendo para buscar la paz o terminar con la guerra. Aun con todo eso, nunca creí que, de manera tan fácil o repentina en tan pocas semanas, tuviera una posición como la que estamos viendo en las últimas horas. Impresiona por el hecho de que es el presidente de Estados Unidos y por lo que ha hecho ese país en los últimos tres años con Ucrania. Impresiona también porque está dejando a la deriva toda la soberanía y la libertad del país que fue atacado e invadido. Sea su estrategia o su forma de negociar con Rusia, deja en una posición muy complicada a Ucrania en cualquier escenario.
En la mayoría de sus declaraciones miente y da cifras incorrectas. No se entiende quién le proporcionó los números o de dónde saca que el presidente ucraniano es un dictador, pero pareciera que todo va alineado a tres patrones que muy pocos han analizado: 1.- La negativa del presidente ucraniano en firmar el acuerdo en el que Estados Unidos obtendría 50% de extracción de minerales extraños de suelo ucraniano. 2.- Aceptar la pérdida de las cuatro regiones ucranianas anexadas a Rusia junto con Crimea. 3.- La promesa de poder comprar petróleo ruso a bajo precio y tener entrada libre al Ártico.
Todo indica que existe una prisa por parte del mandatario estadunidense. Lo encubre con terminar la guerra y salvar millones de vidas, pero hay algo más de por medio. Las reuniones entre las delegaciones de Estados Unidos y Rusia en Riad, Arabia Saudita, fueron un paso gigante para buscar una reunión entre Putin y Trump lo más pronto posible. Rusia está abierta a negociar, aunque deja en claro que no lleva prisa. El diálogo existe y se ven ventanillas que pudieran convertirse en puertas abiertas, pero todo llevará su tiempo. Una reunión entre Putin y Trump es casi un hecho; sin embargo, el mandatario ruso ha dejado en claro que la reunión debe prepararse de manera exhaustiva antes de pisar la capital saudí y ver de frente a su homólogo estadunidense. Dudo que al reunirse Trump o Putin puedan repartir el pastel y firmar la paz, pero sí forjarán una presión para que Ucrania ceda a lo que ambos piden.
NOTA DIPLOMÁTICA
Todo se explica en los artículos 11 y 19 de la Constitución de Ucrania. Zelenski no es un dictador ni un usurpador en funciones.