Las líneas rojas

Las próximas semanas, la ofensiva de Vladimir Putin será el tema que calentará los medios de comunicación de todo el mundo.

Yo no sé si es mi imaginación, mi percepción o mi forma de ver las cosas, pero Rusia y Ucrania, cada día que pasa, se vuelven de nueva cuenta el tema más trascendental en el ámbito internacional. Las líneas rojas llegan casi a sus límites dentro y fuera de sus fronteras provocando que nos preguntemos muchas cosas que hasta hoy son inciertas o chocan en la especulación. Se pueden decir muchas cuestiones sobre que el tema ha pasado a un segundo término y que ya no es lo que fue, sin embargo, me parece que la forma como se está manejando la guerra y los sucesos internos de Rusia o Ucrania, es lo que le está dando un sabor a que todo vuelva a ser trascendental o de nuevo jugoso en lo periodístico. El claro ejemplo usted lo puede ver en la red social X, en la sección de Global en Excélsior o en los resúmenes sobre lo internacional que da en la Primera Emisión de Imagen Radio el periodista Pascal Beltrán del Río. No hay día que no se hable de ambos países sobre lo que yo comento en esta columna semanal y en mi cuenta de X.

Lo que usted ha presenciado sobre la muerte de Alexéi Navalni, las próximas elecciones presidenciales de Rusia, el autoritarismo o censura del Kremlin, la entrevista de Carlson a Putin; la OTAN añadiendo a Suecia junto con las declaraciones de Macron; el cambio general en el comando militar ucraniano, la pérdida de Avdiivka y el avance ruso en Donetsk, hacen que todo esté entrelazado para que Rusia y Ucrania vuelvan a estar en las mesas de análisis, en las noticias internacionales o en lo que genera la nota y la importancia de un tema que muchos no conocen con profundidad.

Bien me preguntaba el periodista Carlos Loret de Mola en su programa de radio hace un par de semanas sobre si el tema de Rusia con la invasión a Ucrania pasaba a segundo término ante lo que sucede en Gaza, a lo cual, respondí que con los recientes acontecimientos y con la muerte de Navalni, esto volvía al centro de la arena internacional y próximamente a un primer término. Y, siento yo que no estoy equivocado, pues con lo que estamos viendo desde hace dos semanas, ésta y lo que se prepara para marzo y abril, serán cuestiones que calentarán las plumas, las computadoras, los impresos y los comentarios de analistas sobre esto y más. Ya lo verá.

Ucrania preocupa a Occidente al estar perdiendo territorio en la región de Donetsk. Las tropas rusas tienen grandes bajas al usar a sus hombres como carne de cañón, pero avanzan con pasos firmes que sólo nos hacen pensar que Ucrania no está recibiendo la ayuda necesaria en armamento y que necesita una movilización general en los próximos meses.Tal vez, se lee exagerado y entiendo que a Rusia le hace falta mucho para ganar la guerra “como tal”, pero Ucrania necesita plantear una nueva estrategia y un nuevo liderazgo con Kyrylo Budanov y Oleksander Syrskyi. Parece que confían en un plan que empiezan a desarrollar y que puede ser decisivo este 2024.

Rusia, por su parte, nunca ha estado sola o en el rincón. Hoy sabemos que recibe misiles, drones y armamento de Corea del Norte e Irán. Tiene un apoyo y una red de contactos que sólo afianzan el poder de Rusia en el mundo. Rusia avanza con dificultades, pero avanza ante una elección presidencial que está a la vuelta de la esquina.

Tarde o temprano, las líneas rojas se cruzarán entre Occidente y Rusia debido a un accidente, un  malentendido o un misil. Todo apunta a eso y lo estamos viendo en estos últimos días.

NOTA DIPLOMÁTICA

¿Rusia apoyará a Transnistria? Es la nueva incógnita.

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